10 · 20 · 26 Presentan versión restaurada de SANTA en el 24°FICM: Un rescate histórico del cine sonoro mexicano Share with twitter Share with facebook Share with mail Copy to clipboard Brisa Naomi R. L. En el marco de las actividades del 24º Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se llevó a cabo la proyección de la emblemática película Santa (1931), de Antonio Moreno, considerada la piedra angular del cine sonoro en México y un hito fundamental para la industria fílmica nacional. El evento contó con la presencia de Daniela Michel, fundadora y directora general del FICM; Héctor Orozco, curador del archivo audiovisual de Fundación Televisa; y la fundadora del Archivo Permanencia Voluntaria, Viviana García Besné, quien compartió con el público los pormenores de un arduo proceso de reconstrucción y restauración que se extendió durante ocho años. Durante la presentación, Héctor Orozco agradeció profundamente al Festival Internacional de Cine de Morelia por abrir este espacio y sala dedicados a la preservación y proyección de los archivos históricos del cine nacional. Basada en la célebre novela de Federico Gamboa, Santa narra la trágica historia de una joven de provincia que, tras ser abandonada por su primer amor militar, se ve marginada y arrastrada a ejercer la prostitución en un burdel de la Ciudad de México, donde experimenta el desamor, el sufrimiento y la dura realidad de su época, convirtiéndose en el primer largometraje sonoro del cine mexicano. Dirigida por Carlos Navarro, con la dirección de fotografía de Alex Phillips y sonido a cargo de los hermanos Rodríguez, Santa no solo marcó el nacimiento del cine sonoro en el país, sino que sirvió como imán para atraer a grandes talentos nacionales e internacionales. Además, la cinta destaca por contar con la inolvidable música de Agustín Lara y la actuación de Lupita Tovar. Durante la presentación, Viviana García Besné relató la fascinante travesía para recuperar la versión más completa posible de la cinta, motivada en parte por el legado de su bisabuelo, quien fue uno de los productores de la obra. Tras años de búsqueda por archivos y bodegas de distintas partes del mundo, el hallazgo definitivo ocurrió al localizar una copia personal en 16 mm que perteneció a la propia Lupita Tovar, esta copia conservaba pasajes inéditos que se creían perdidos.