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Ganadores del 15° FICM: entrevista a Sumie García

Por: Gabriela Martínez @GabbMartivel

Su trabajo en producción de cine con Eco de la Montaña (2014) de Nicolás Echevarría ya había acercado a Sumie García al Festival Internacional de Cine de Morelia, sin embargo, esta visita al festival fue especial y diferente. Por primera vez asistió con una películas suya en competencia, Retrato familiar, cortometraje ganador del 15° FICM.

Foto Saeki es una tienda de fotografía análoga en la calle Cedro en la Colonia Santa María la Ribera de la Ciudad de México. Su dueño, Yukio Saeki, tío abuelo de Sumie, llegó al país en 1955 y a sus 83 años, aún recuerda aquel lunes cuando tenía 13 años, mientras caminaba hacia el mar en Japón, cerca de Hiroshima y la bomba atómica cayó del cielo.

Sumie García, ganadora del Ojo a Cortometraje Documental Mexicano del 15° FICM.

Sumie García, ganadora del Ojo a Cortometraje Documental Mexicano del 15° FICM.

Con este cortometraje, Sumie García emprendió un viaje personal a través de su historia familiar y de paso ganó el Ojo a Cortometraje Documental Mexicano en el 15° FICM. A continuación, nos cuenta cómo fue su experiencia al realizar este trabajo y al escuchar su nombre durante la ceremonia de premiación.

¿Cómo desarrollaste el proyecto, de dónde surgió la idea de Retrato familiar?

Mi proyecto fue hecho con el apoyo del programa Jóvenes Creadores del  FONCA. Mi idea era hacer un proyecto de video y se desarrolló a partir de una historia que me contó mi tío abuelo. Yo no sabía nada de su pasado y un día fui a visitarlo a su casa y me dijo “mira, escribieron un artículo sobre mi en esta revista japonesa”. Me pareció rarísimo y ahí fue donde me enteré de que él era sobreviviente de Hiroshima. Era algo de lo que nunca se hablaba en la familia y cuando me enteré tenía 29 años.

A partir de ahí empecé a desarrollar el documental, lo metí a Jóvenes Creadores y lo desarrollé durante todo el año junto con mis tutores y mi grupo. Creo que eso ayudó mucho porque enseñas cortes diferentes y platicas mucho sobre tu proyecto, así toma diferentes formas que tú solito no desarrollarías.

Háblanos del proceso de recopilación de imágenes y fotografías que se pueden ver en tu cortometraje

Todas las fotos de la comunidad japonesa y de la Ciudad de México son del archivo de mi tío abuelo, él tomó todas las fotos y yo las escaneé. Fue también una forma de hacerle un regalo al digitalizarle todo y guardarlo en discos. A partir de ahí se trató de depurar muchísimo porque la mayoría de sus fotos no quedaron en el corte, escogí las que eran más significativas para él cuando las veía, las que resonaban históricamente con la ciudad y las que consideré que serían interesantes de ver para el público.

Hay muchas fotos a las que él puso el nombre de las personas pero no se acuerda bien de quiénes eran, ahí hay un gran misterio. Hay una familiaridad que identificas por las miradas, son momentos muy íntimos y por eso decidí incluirlas.

La parte de archivo histórico de video y fotografía sí fue una investigación de más de un año en archivos públicos, dominio público, Creative Commons y archivo en internet, del cual recibí asesoría para saber si se podía o no usar.

Hacer el documental fue duro porque durante el proceso de edición mi tío se fue un año a vivir con su hija a Australia, entonces, si me faltaba algo, ya no tenía cómo entrevistarlo. Debía enfocarme mucho en lo que ya se tenía grabado y de archivo, entonces sí fue como un rompecabezas.

Al ser un proyecto sobre tu familia, ¿tuviste algún crecimiento personal al hacer Retrato familiar?

Entiendo japones y puedo hablarlo, pero con mi familia me da pena porque lo hablo muy mal. Entonces mi mamá me ayudó mucho, ella era mi intermediaria. A veces le preguntaba cosas a mi tío en español, mi mamá le hacía la misma pregunta en japonés y él sólo respondía en español, no quería contestar en japonés y yo le decía “si quieres hablar en japonés, no te preocupes, lo subtitulamos”, pero él quería hablar en español, decía que ya no sabía hablar japonés. Ese proceso fue muy cercano con mi mamá.

Con mi tío no hay tanta cercanía porque es mi tío político, es esposo de mi tía. Entonces lo sentí casi como un extraño aunque nos conocemos desde hace mucho. Estuvo padre porque me volví muy cercana a él después de eso, después de estar en su casa, entrevistarlo, grabar sus cosas.

Fue muy bonito poder acercarme a este tema. Fue también muy bonito para él cuando lo vio terminado, porque él no estaba mientras lo editaba y no había visto nada, entonces fue muy emotivo ver su reacción. Él sólo recordaba que yo iba a su casa a ver qué pasaba, y creo que sí fue muy impactante cuando lo vio terminado, más porque él ya había vendido esa casa donde se grabó el documental, ahora vive en Aguascalientes. Para él no sólo fue recordar la bomba, sino recordar su casa. Se puso muy contento, para mí eso fue muy padre. Hay una nueva conexión familiar que antes no estaba.

¿Fue difícil para tu tío abuelo recordar sus días en Japón?

Creo que sí fue difícil en un principio pero, de cierta manera, también le gusta recordarlo. Ya lo han entrevistado antes al respecto para otros medios, entonces no tiene mucho problema hablando de ello. Lo que sí le costó trabajo fue hablar de la parte más familiar sobre el tema. Creo que normalmente le preguntan qué pasó, sobre lo que vio, la tragedia; pero nunca hablaba de él en términos de cómo le afectó esto en su vida personal y su mudanza a México, creo que de eso sí le costó más trabajo hablar.

Las entrevistas se hicieron en tres sesiones de sentarse con él, todas fueron con varios meses de distancia entre una y otra porque noté que se cansaba mucho, había días en que no quería decir muchas cosas. Al final tenía como siete horas de entrevista con él y mucho de eso eran cosas que no tenían nada que ver con el tema pero que le ayudan a hablar.

Retrato familiar (dir. Sumie García, 2017).

Retrato familiar (dir. Sumie García, 2017).

¿Cómo fue tu experiencia en el FICM?

Ya había ido al festival como ayudante del productor de otro trabajo y el hecho de ir ahora como invitada fue muy surreal. Decía “esto está raro, ¿cómo que ahora yo?, ¿cómo que yo tengo gafete?”. Poder ir y ver amigos, se sintió casi como reunión y de fiesta. Estuvo muy padre porque a diferencia de ir a otros festivales en otros lados del mundo donde no conoces a nadie, aquí me sentí como en casa.  Además, la comida es increíble, ves películas y convives mucho, eso me gustó aún más.

Desde que nos anunciaron que estábamos seleccionados, sí fue celebración constante y cuando ganamos, me costó trabajo procesarlo. Estaba muy nerviosa. Recuerdo estar sentada en el público y oír su nombre. Es muy increíble, te empiezan a temblar las manos. Decía “No, esto es un error” pero fue muy emotivo y emocionante para todos. Además, ganar en un festival como Morelia que tiene tanto renombre en México, me dio más felicidad y orgullo.

Me acuerdo mucho de que estaba en la fiesta, platicando con amigos, de pronto vi a Amat Escalante y recibí su felicitación. Recibí tanto amor y apoyo de gente que no conozco personalmente pero que admiro, de compañeros de trabajo con los que he convivido y productores. Eso es lo que me llevo, esos momentos de camaradería, compañerismo de la industria, fue muy padre.

¿Qué repercusiones crees que tenga en tu carrera haber ganado en el FICM?

Es un reconocimiento muy grande y me va a ayudar muchísimo a seguir trabajando, además esta parte de ver que sí puedes hacer cosas diferentes y más viniendo de hacer tanta producción y trabajar en otros roles. Poder aventurarme en esta otra faceta que me interesa muchísimo, es un gran impulso no sólo en términos públicos, sino personales para para decirme: síguele, sí se puede. Eso sí ayuda mucho.

¿Tienes algún nuevo proyecto en mente?

Estoy de nuevo en Jóvenes Creadores, empecé en octubre este nuevo ciclo. Es otro documental con tintes más experimentales. Se enfoca mucho en material de archivo, encontrado y familiar, son puros cumpleaños. Es sobre los ciclos y repeticiones que se ven a través de la vida, a través de los cumpleaños.

¿A quien le gustaría conocer en el FICM?

Soy muy fan de Tsai Ming-liang o Apichatpong “Joe” Weerasethakul sería increíble, este cine asiático extraño

¿Que consejo le darías a los nuevos cineastas?

Que la industria es mucho un juego de resistencia, es de seguirle echando ganas porque no es fácil. Siempre se trata de trabajar y conocer. Que no se te olvide resistir. No porque tengas un trabajo en otra área del cine, dejes de pensar que quieres editar, escribir, dirigir o lo que sea.