Pasar al contenido principal

MIL CAMINOS TIENE LA MUERTE: Arsenio Campos (1946-2025)

Por una azarosa situación al inicio del nuevo milenio trabajé una vez a la semana en un programa de radio donde lo esencial era el chismorreo del espectáculo. No me contrataron para eso, sino para hablar de cine con libertad absoluta, según me dijeron. La experiencia fue detestable y, por salud mental, renuncié al mes. No obstante, en una de aquellas únicas cuatro sesiones en las que participé llevaron a la cabina para una entrevista al actor Arsenio Campos. Yo lo observaba molesto intentando responder las tonterías y vulgaridades que le preguntaban sobre telenovelas y situaciones íntimas. Lo que hice fue interrumpir y empecé a hablar de su trayectoria cinematográfica, sobre todo en la década de los setenta.

Arsenio Campos

Los conductores no pudieron ocultar su molestia, sin embargo, Arsenio cambió por completo su semblante y se soltó hablando de realizadores, tramas, compañeros actores y la apertura temática de aquella “nueva época de oro” de nuestro cine, como lo fueran las películas del llamado “cine echeverrista”. Cuando acabó el programa afuera de la cabina siguió hablando conmigo de su experiencia fílmica, ya que me decía, nadie le preguntaba de ello en los programas de televisión o radio donde lo invitaban y para él, el cine fue sin duda un aprendizaje esencial. Incluso, hace un par de días que se dio a conocer su deceso, la gran mayoría de las notas destacaban: “Muere Arsenio Campos, actor de Lo que dice el dicho, Corazón salvaje y Soy tu dueña”.

Oriundo de Tijuana, Baja California, Arsenio se sumó a los repartos juveniles de varios de los relatos de aquel flamante cine mexicano cuyas tramas daban prioridad a los problemas, diversiones y aspiraciones de una nueva generación de jóvenes que tomaban consciencia de los conflictos de su edad: delincuencia, drogas, alcohol, música a go-gó (con toda la parafernalia que ello incluía: minifaldas o camisas cuello Mao o con holanes y mangas bombachas, pantalones acampanados, cabello largo y patillas, ostentosos medallones y más), embarazos no deseados, erotismo, amistad viril, la experiencia universitaria o la brecha generacional con sus progenitores. Todo ello, en el interior de un cine moderno realizado por realizadores jóvenes o veteranos que aportaban su conocimiento en historias melodramáticas no exentas de ironía y cierta reflexión social.

Arsenio Campos

A la edad de 24 años y tan sólo en 1970, año del Mundial de Fútbol que intentaba eclipsar los aún recientes actos de represión y masacre estudiantil que coronaron con los sucesos del 2 de octubre de 1968, Arsenio participó en siete películas. Es decir, entró con pie derecho debutando en la también ópera prima de José “El Perro” Estrada: Para servir a usted, sobre las desventuras de Armodio Horcasitas (Héctor Suárez en su primer estelar) convertido por azar en mesero y su obsesión por hacerse de la lonchería del barrio (en pleno centro de Coyoacán) para casarse con su novia Norma Lazareno. Arsenio interpreta a uno de los vagos amigos de Armodio y lo hace de manera espléndida al lado de Julián Pastor, Sergio Ramos y Eduardo Damel, miembros de la palomilla, ya sea de rijosos en una fiesta de 15 años, en la lonchería como punto de reunión o jugando en la calle.

En ese mismo 1970 aparece en Sin salida, en el filme colectivo Tú, yo, nosotros, La fuerza inútil e Intimidades de una secretaria y encarna al hermano de Angélica María de la que está enamorado Octavio Galindo como alter ego del director y guionista José Agustín en: Ya sé quién eres (te he estado observando). Y al mismo tiempo, tiene una pequeña pero lucidora intervención en Las puertas del paraíso, del debutante Salomón Laiter, con argumento de Elena Garro, como un ingenuo jipi en pareja con Ofelia Medina

En 1971 amplía sus papeles apareciendo como el joven Sr. Martínez, gerente de El Taconazo Popis en la Avenida 20 de Noviembre que pretende a la bella empleada que encarna Ana Martín en Tacos al carbón, de Alejandro Galindo, protagonizada por Vicente Fernández; y es uno de los amigos más cercanos del frustrado José Alonso, castrado desde niño por un perro en Los cachorros, de Jorge Fons, y repite en un papel muy similar con el mismo José Alonso como junior arquitecto en Los albañiles (1976), también de Fons.

Arsenio Campos actúo a su vez en: Las cenizas del diputado, Bloody Marlene, Discotec fin de semana, Las siete Cucas, Durazo, la verdadera historia o Amor que mata, en más de 50 películas. No obstante, su único gran coprotagónico lo obtuvo en Mil caminos tiene la muerte (1976) —seguida de Ratas del asfalto (1977)— popular relato de violencia juvenil inspirado en las exitosas tramas de pandilleros motociclistas y obsesión por la velocidad que marcaba el debut del realizador Rafael Villaseñor Kuri, estelarizado por Ana Martín, Emmanuel Olea y el propio Arsenio, ganadora del premio del STIC a la mejor ópera prima.

Mil caminos tiene la muerte era una suerte de respuesta mexicana a Nacidos para perder (1967), de Tom Laughlin con él mismo: persecuciones en motos, abuso sexual, golpizas, drogas y una violencia viril sin límite en la que Arsenio interpretaba a Perro, mano derecha de Mike (Olea), brutal líder de una pandilla que persigue de manera sanguinaria a los responsables de la violación y muerte de su novia (Martín). Arsenio fue una de las figuras constantes de un cine popular setentero que hoy en día sigue a la espera de ser redescubierto. Descanse en paz.