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La vida del General Villa: Pancho Villa como él mismo

Por: Rafael Aviña

El 2 de enero de 1914 se reunieron en el Paso, Texas, Harry S. Aitken, representante de la Mutual Film Corporation, y el caudillo constitucionalista Francisco Villa, para firmar un contrato en el cual el líder de la División del Norte otorgaba exclusividad a la Mutual para filmar su campaña militar contra el Ejército Federal que culminaría en la Ciudad de México. En el documento legal se estipulaba, entre otras cláusulas, que Villa y sus mandos superiores portarían uniformes nuevos que se utilizarían durante el rodaje y que las batallas se planearían de acuerdo con los camarógrafos para asegurar las mejores escenas y condiciones de luz. Incluso, las tomas se repetirían si estas no fueran lo bastante satisfactorias. Por esa vía de acuerdo, Pancho Villa obtendría 25 mil dólares y el 20 por ciento de ingreso en taquilla; además, el caudillo se comprometía a aparecer como actor en una cinta biográfica que se perpetraba en paralelo.

La vida del General Villa: Pancho Villa como él mismo

Se trata del insólito inicio de la carrera fílmica del Centauro del Norte en el filme The Life of General Villa / La vida del General Villa, dirigida por William Christy Cabanne —y Raoul Walsh, sin crédito— y protagonizada, no sólo por el propio José Doroteo Arango Arámbula (San Juan del Río, Durango, 1878-Hidalgo del Parral, Chihuahua, 1923), sino por el actor Raoul Walsh, posterior director de títulos como: El ladrón de Bagdad y Aventuras en Birmania, que encarnaba al joven Villa. Se trata por supuesto de una obra que rebasa la ficción y la Historia para trastocarse en una inquietante reflexión sobre las representaciones de la Revolución Mexicana en el cine desde una perspectiva insólita. Y de paso desmitifica en buena medida el aura patriótica revolucionaria; de ahí que Villa, por ejemplo, exigiese una buena cantidad de dinero y flamantes uniformes para aparecer reluciente tras las cámaras.

The Life of General Villa, película perdida, producida por la compañía de David Wark Griffith, Charles Chaplin y la Mutual, incluyó no sólo escenas reales de batallas libradas durante la segunda etapa revolucionaria, sino secuencias ficticias para narrar la toma de conciencia del héroe que se iniciaba como peón, se convertía en ranchero independiente y más tarde enfrentaba la perversidad de unos oficiales del ejército Federal (W. H. Lawrence y Walter Long), que secuestraban, malherían y violaban a su hermana interpretada por la actriz Teddy Sampson, especialista en roles de “latina” (The Bad Man, The Pretty Sister of Jose), lo que provocaba su sed de venganza y levantamiento contra el régimen. Villa perseguía con rabia a los responsables: mataba a uno y el otro escapaba. Después, acosado por las tropas federales, el caudillo huía a las montañas y más tarde encontraba y asesinaba al segundo oficial en la célebre batalla de Torreón.

El Centauro del Norte se comprometía a no efectuar combates nocturnos ya que ello obstaculizaba la labor de las cámaras en ese 1914; sin embargo, no hizo caso por estrategia militar. Se sabe que voló una iglesia con dinamita para propiciar mayor iluminación, pero todo ello se encuentra entre la leyenda y la realidad. Varios de los dueños de importantes periódicos que lo atacaban olvidaron su carrera de “bandido” prerrevolucionario y lo elevaron a héroe, incluso el propio John Reed, el mismo de México insurgente, lo entrevistó. Las primeras imágenes que exhibió la Mutual fueron en la batalla de Ojinaga, el 10 de enero de 1914, y más tarde filmaron la batalla de Torreón, el 3 de abril de ese año. Después, Estados Unidos y Hollywood olvidaron a Villa y reconocieron a Venustiano Carranza, rival de Pancho Villa, como jefe del ejército vencedor y nuevo gobernante mexicano. El 9 de marzo de 1916 Villistas atacaron Columbus, Nuevo México, y mataron a 17 norteamericanos. El 15 de marzo de ese 1916, una expedición al mando del general John Pershing cruzó la frontera y entró en Chihuahua para intentar capturarlo.

Entre el año 2000 y el 2003, el documentalista Gregorio Rocha se sumergió en varios archivos cinematográficos internacionales, así como en la Biblioteca del Congreso de Washington, en busca de esas imágenes y el resultado fue: Los rollos perdidos de Pancho Villa, donde establecía la relación entre el líder de la División del Norte con la Mutual Company, armado con base en diversos materiales fílmicos, entrevistas a especialistas en Historia y curadores de cine, fotografías y recreaciones ficticias, en la búsqueda de aquella película maldita. También en 2003, el reconocido cineasta australiano Bruce Beresford (El chófer y la señora Daisy), realizó el telefilme Presentando a Pancho Villa / And Starring Pancho Villa as Himself, con Antonio Banderas como Villa, Kyle Chandler como Raoul Walsh y Damián Alcázar como el General Rodolfo Fierro, entre otros, donde se reconstruye los hechos alrededor del contrato del Centauro del Norte en 1914, para realizar The LIfe of the General Villa, en un momento en que la prensa estadunidense difundía noticias aterradoras sobre Villa y la manera en que la Mutual lo convenció de que esa película cambiaría la opinión pública.