11 · 26 · 18

Filmar la aventura: Entrevista a Marta Hernaiz, directora de La caótica vida de Nada Kadic

Por: Gabriela Martínez @GabbMartivel

Luego de presentar en 2016 su cortometraje Dobro durante el 14° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), la realizadora mexicana Marta Hernaiz volvió a Morelia para mostrarle al mundo su ópera prima, La caótica vida de Nada Kadic (2018), la cual fue estrenada internacionalmente en la 68ª Berlinale.

La caótica vida de Nada Kadic cuenta la historia de una madre soltera confundida y desorientada, que tiene la intención de cambiar su vida. Después de descubrir que su hija tiene síntomas de autismo, hace un viaje a través de los Balcanes para reconciliarse con su pasado y aceptar su nuevo destino.

Tuvimos la oportunidad de platicar con Marta sobre su película, la experiencia de estudiar con Béla Tarr y lo que significó para ella volver a Morelia a mostrar su trabajo, entre otras cosas más.

Marta Hernaiz en el 16° FICM.

Marta Hernaiz en el 16° FICM durante la función de La caótica vida de Nada Kadic.

FICM: ¿Cómo llega la historia de Aida y Hava a tu vida?

Marta Hernaiz: Todo empezó porque me fui a vivir a Bosnia. Aida es la primera persona que conocí allá porque era la asistente de la escuela donde me fui a estudiar y desde el primer día se me hizo una persona súper interesante, su cabello rojo y chino, muy llamativa, y pensé hacer una película con ella.

Durante el transcurso de mi estancia en Bosnia, nos hicimos muy amigas y me enteré que tenía una hija, pensé que estaría perfecto hacer una película con ellas dos.

Cuando se empezó a hacer el proyecto más real, descubrimos que Hava tenía autismo. Entonces, a partir de todo eso y la idea previa que yo tenía, construimos juntas el guion de la película tomando en cuenta esta nueva situación. En un principio, la historia era sólo sobre la madre, la hija y sus vidas caóticas, pero mientras empezaba a hacer el guion descubrimos que Hava tenía autismo y adaptamos esta situación al guion.

FICM: ¿Es por esto que parece que juegas un poco entre el documental y la ficción?

MH: Sí, porque lo que hicimos fue adaptar las cosas que iban pasando en su vida al guion. Si Aida iba a pedir asistencia social, ella me contaba cómo había sido, entonces le pedíamos a la trabajadora social real que actuara en la película. Todas las personas que aparecen en la película no son actores, son personas relacionadas con Aida o conmigo, entonces, con base en todas las personas en torno a ella o las situaciones que le iban pasando, fuimos construyendo las escenas.

Igual pasó con cosas que a mí me habían sucedido y que quería retratar de Bosnia. Fue un poco así como se fue construyendo, con base en nuestras vidas.

FICM: En cuanto a la edición y el sonido, son cosas que nos remiten al universo del autismo, ¿cómo tomaste esa decisión?

MH: La construcción, tanto del guion como de la puesta en escena, se fue creando sobre Hava y lo caótico de su vida. Hay escenas de punto de vista que pueden ser tanto el punto de vista de Hava, como el mundo de los niños autistas en general.

Entonces, sí trata de representar eso, pero también el universo caótico de la mamá, como una transición que te lleva de una secuencia a otra. Todo lo fuimos construyendo con base en ellas dos, no sólo en la niña.

El sonido también tiene mucho que ver con el autismo porque una característica de algunos autistas es que tienen un problema auditivo con el cual no diferencian los sonidos. Ahorita, por ejemplo, oyes mi voz en primer plano porque es a lo que le das importancia y las voces alrededor las escuchas más lejos, pero hay autistas que no reconocen eso y escuchan todo al mismo volumen. Entonces, un sonido sobre la mesa puede sonar igual que mi voz o más fuerte. Con base en todo esto, con el equipo de sonido y el equipo de cámara, fuimos construyendo este universo.

FICM: La canción de los créditos tiene la voz de Hava…

MH: Sí, Hava tiene su propio lenguaje y con base en esas “vocecitas” que tiene, construimos la última canción que hizo Jorge Bolado, quien también es el fotógrafo, diseñador sonoro de la película, productor y músico.

La caótica vida de nada, dir. Marta Hernaiz

La caótica vida de Nada Kadic (2018, dir. Marta Hernaiz)

FICM: ¿Cuáles fueron los retos de realizar La caótica vida de Nada Kadic?

MH: Hubo muchos. Al toparnos con la situación de Hava y que yo ya me tenía que ir de Bosnia porque ya habían acabado mis estudios ahí, como que no podíamos esperarnos a conseguir fondos o hacerlo como lo hace todo el mundo: primero hacer el guion, la carpeta, conseguir el dinero y luego graba la película. Entonces, entre Bolado y yo, que somos productores, decidimos mejor hacerlo con lo que teníamos y con la gente que nos podría ayudar. Sí fue un rodaje bastante independiente, éramos seis personas en total contando a la actriz. Grabamos un road trip con una niña en dos países y también de la nada salían muchos animales, entonces sí fue toda una aventura.

Creo que esto también ayudó al estilo de la película, no es una justificación del caos. Alguien alguna vez me dijo que los recursos de producción son lo que marca el estilo de la película. Nosotros dijimos “tenemos esto, hagamos que este sea el estilo y la forma”.

Fue bastante complicado, creo que fue una gran prueba y lo quiero ver como mi examen final después de haber estudiado y ya, a ver la que sigue, que ojalá se pueda hacer con más recursos.

FICM: Pudiste terminar esta película con el apoyo de Impulso Morelia 2, ¿cómo llegaste ahí?

MH: ¡Sí, eso fue increíble! La verdad es que grabé la película antes de estrenar mi corto en Morelia, Dobro (2016), el cual tuvo la fortuna de estar en la Cinéfondation en Cannes; ahí estuvo también Daniela Michel y le di una postal de mi película, ella me dijo “¿por qué no la metes a Impulso?” y yo pensé “sí, a lo mejor la inscribo”. No me estaba dando tiempo de editar como yo quería pero al final la metimos y quedó seleccionada. Fue una experiencia increíble porque además de que ganamos el premio, muchísima gente —entre programadores, distribuidores, gente de cine— me dio su punto de vista sobre la película, ya la tenían en mente, y eso ayudó a que La caótica tomara un giro nuevo. Además del dinero para poder terminarla, me dieron muchas ideas sobre cómo editarla, por eso fue muy padre. Si no, no la hubiera podido acabar.

FICM: ¿Cómo llegaste a estudiar con Béla Tarr en Film Factory?

MH: Entré a Film Factory porque me escogieron para formar parte de la primera generación de la maestría. Fue una experiencia increíble porque nos hicimos como una pequeña familia, éramos un grupo de doctorado y el grupo de la maestría, juntos éramos como 20 directores de todo el mundo que llegamos a Sarajevo a vivir.

Béla vivía ahí, entonces lo veíamos prácticamente todos los días; íbamos a comer con él, nos daba clases, nos daba su punto de vista sobre el cine y el poder estar con él en Sarajevo, enriqueció muchísimo mi forma de ver el mundo y de hacer cine. Estoy muy agradecida con él.

Aunque esta película fue después de la escuela, él ya no estuvo tan relacionado con esta película, peor en los cortometrajes que hice antes él me ayudó mucho.

Cuando La caótica vida de Nada Kadic se estrenó en Berlín, él la estuvo recomendando mucho; llegaron varios estudiantes de cine a verla porque Béla les había hablado de ella.

FICM: ¿Tienes alguna influencia de Béla Tarr o algún otro cineasta?

MH: Sí, de Béla. Lo quiera o no, él será una influencia por el impacto tan grande que tuvo conmigo y por estar tres años tan cerca de él. Una de las cosas padres que tenía la escuela era que venían directores de todo el mundo a darnos clases; ahí aprendí de Carlos Reygadas, Pedro Costa, Gus Van Sant, Apichatpong Weerasethakul y Fred Kelemen. Entonces, la suma de tener a tantos directores tan importantes que me dieran su punto de vista, desde luego cambió mi forma de ver el cine.

Pedro Costa fue uno de los que me impactó muchísimo por la forma en la que hace sus películas: él solo, prácticamente con la cámara, un sonidista y un crew muy chiquito. Entonces yo creo que eso también me impulsó a hacer mi película con un equipo pequeño sin importar que fuera una cámara muy grande o muy profesional, con todas estas reglas que suele tener el cine. Él me ayudó mucho a que hiciera esta película.

El primer cineasta que me gustó mucho fue Alfred Hitchcock, admiraba cómo él tenía todo súper planeado y organizado; yo soy súper caótica y desorganizada, entonces fue un ejemplo de cómo hacer las cosas. Agnès Varda me inspiró muchísimo durante toda mi carrera, Federico Fellini me encanta y Jean-Luc Godard también. Jorge Bolado, que fue mi profesor y ahora mi productor, ha influenciado mucho mi cine porque me enseñó todo lo que sé y a todos estos directores que admiro.

Entonces, por un lado están los directores que conocí en Bosnia y por el otro todos los que conocí en CENTRO.

FICM: ¿Te gustaría hacer cine en México?

MH: Sí, espero. Es un mayor reto hacer cine en mi país porque son otros ojos. En Bosnia a lo mejor era una mirada más fresca por ser un mundo nuevo y aquí como que ya conozco los clichés, los problemas más profundos, todo, me da más miedo pero eso lo hace más interesante. Espero ponerme a escribir para el 2019 para hacer una película aquí.

FICM: ¿Te irías por esa misma línea del lenguaje audiovisual al que recurriste en tu película o tratarías de adaptarte a algo más familiar para el público mexicano?

MH: Es una de las preguntas que me he planteado. Creo que cada película debe ser diferente, esta película la hice con base en Hava y su universo, al universo bosnio. Bosnia estuvo en guerra, entonces de ahí viene lo caótico también, pero claro que es un estilo que me gusta y por algo lo hice así. El reto creo que va a estar en cómo hago algo único para el tema que me gustaría tocar en México y mantener un estilo propio.

FICM: ¿Qué te inspiró a hacer cine?

MH: Desde chiquita quería hacer cine, tomar fotos. Recuerdo que uno de mis berrinches de niña era porque no tenía rollo una cámara de juguete, no era tan de juguete porque sí tomaba fotos, pero no tenía rollo.

Siempre me ha llamado mucho el cine, el contar historias y creo que es la forma en que mejor me he podido expresar. Es algo esencial para mi hacer cine, me divierte mucho y me gusta.

FICM: ¿Qué significó volver a Morelia a presentar tu ópera prima?

MH: Mi película fue un gran tema para mi porque se estrenó en febrero y Morelia es hasta octubre, entonces hay muchos festivales antes que también son muy padres, pero como Morelia me había ayudado tanto, sentí que era el lugar indicado para estrenarla, entonces dije “no me importa, me voy a esperar hasta octubre” y creo que valió mucho la pena porque Morelia siempre me ha tratado muy bien, me gustó mucho que le dieron un buen espacio de prensa y muchos pudieron ir a ver la película. Creo que es un gran festival, me encanta Morelia y fue una gran decisión esperar a estrenarla ahí.

Lo que me gustó mucho fue que es una película que le gustó también a las mamás, porque aunque es sobre una madre y una hija, no me lo había planteado así y es muy bonito ver cómo madres se pueden identificar con mi personaje y aprender de él. A mi película fue mucha gente que no es necesariamente del mundo del cine, sino mamás con hijos con autismo o público en general. Fue muy bonito que algunos se acercaran a decirme que se identificaron mucho con el personaje o que conocen a algún niño que pasa lo mismo que Hava, entonces fue lindo recibir todos esos comentarios del público.

FICM: Si pudieras darle un consejo a los jóvenes cineastas, ¿cuál sería?

MH: Que no se precipiten a filmar lo que sea sólo por hacer una película, sino que estudien, que lean, vean cine y que traten de formar lo que quieren decir. Una vez que tengan eso, deben aventurarse a hacer la película y no frustrarse si los rechazan varias veces o si no reciben fondos.