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ATRÁPELO QUIEN PUEDA llega a la pantalla del 24º Festival Internacional de Cine de Morelia

El 24º Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) fue el escenario para el estreno de Atrápelo quien pueda, que contó con la presencia de Jaime Camil, Natalia Téllez, Isabela Arroyo y Ricardo Polanco, quienes acompañaron la proyección de la película y compartieron con los asistentes algunas reflexiones en torno al trabajo actoral. 

Jaime Camil expresó un profundo agradecimiento a todos los asistentes por cumplir el sueño de presentar una película en el Festival de Cine de Morelia, destacando que es uno de los lugares más bellos del mundo y una comunidad cinematográfica. 

A lo largo del encuentro, Camil y Natalia Téllez hablaron sobre el síndrome del impostor y la vulnerabilidad como parte de la experiencia personal y profesional. Ambos reflexionaron sobre la importancia de dejar de perseguir una versión idealizada de uno mismo y aceptar la propia identidad, sin intentar encajar en expectativas ajenas. En este sentido, destacaron el valor de encontrar personas y espacios donde sea posible mostrarse con autenticidad. 

Otro de los temas fue el proceso de construcción de los personajes. Camil destacó la importancia del trabajo de mesa con directores como Alfonso Pineda, una etapa que puede extenderse durante semanas y en la que se exploran las motivaciones, emociones, alegrías y tristezas de cada personaje. Este proceso permite que las decisiones actorales surjan de una comprensión más profunda de sus circunstancias, en lugar de responder únicamente a las necesidades del guión. 

Asimismo, se habló del rechazo como una constante en la profesión actoral. Frente a las negativas que acompañan las audiciones y la búsqueda de oportunidades, se resaltó la necesidad de desarrollar resiliencia, perseverancia y confianza para continuar ejerciendo el oficio sin perder la pasión por él. 

Finalizando su intervención Camil enfatizó que el cine es una industria integral donde coexisten y se benefician mutuamente todos los géneros, desde dramas profundos de arte hasta comedias románticas y comerciales, y mencionó que siempre debe existir un balance entre todos los géneros y la relevancia de todos siendo vital para mantener viva la industria y conectar con diferentes tipos de espectadores. 

La presentación de Atrápelo quien pueda se convirtió así en un espacio de encuentro entre los asistentes y sus protagonistas, donde, además de compartir la película, se abrió una conversación sobre la autenticidad, la perseverancia y la diversidad que caracteriza al quehacer cinematográfico.