29 · 01 · 26 Aldrich y Peckinpah y sus inicios en México: dos westerns Compartir en twitter Compartir en facebook Compartir con correo Copiar al portapapeles Rafael Aviña Robert Aldrich (1918-1983) se inició como realizador de televisión al inicio de los años cincuenta y en breve construyó una eficaz y prestigiosa carrera fílmica inmersa en todos los géneros cinematográficos y en la que se incluyen títulos imprescindibles como: El beso mortal, ¿Qué pasó con Baby Jane?, Doce del patíbulo, El Emperador del Norte o Golpe bajo, entre muchas otras. Una de sus primeras películas fue el western Vera Cruz (1954) protagonizado por las estrellas de ese momento: Burt Lancaster, en un papel de mercenario villanesco, y Gary Cooper, como el héroe justiciero, acompañados por la belleza “latina” y “folclórica” que encarnaba entonces Sarita Montiel, así como: César Romero, Ernest Borgnine y un muy joven Charles Bronson, entre otros.Aquella cinta llevó a su realizador a filmar en múltiples locaciones mexicanas: la Pirámide del Sol en Teotihuacán, el Molino de Flores en Texcoco, el Bosque de Chapultepec, la localidad del Tajín en Veracruz, San Miguel Allende, el convento de Tepotzotlán y la ciudad de Cuernavaca, en un relato de aventuras propias del cine de vaqueros donde se mezclaba el son jarocho con el baile flamenco y las castañuelas. Vera Cruz (1954, dir. Robert Aldrich) A pesar de la visión estadunidense de ese exotismo latino, Aldrich consiguió un entretenido y vertiginoso relato ambientado en 1864. En él, con el apoyo de los conservadores mexicanos, Napoleón III de Francia impone como emperador de México a Maximiliano de Austria, lo que provoca la rebelión de los juaristas. En plena guerra civil, dos mercenarios americanos (Cooper y Lancaster) intentan sacar partido de la situación y ofrecen sus servicios al mejor postor, y es de esa manera como conocen a la sensual belleza juarista Nina (Montiel) y a una condesa francesa (Denise Darcel). Vera Cruz (1954, dir. Robert Aldrich) De forma similar, Sam Peckinpah (1925-1984) arrancó su carrera en la televisión para debutar en breve en la pantalla grande donde dirigió clásicos del nuevo Hollywood como: La pandilla salvaje, La huida o Perros de paja. Juramento de venganza/Mayor Dundee (1965) protagonizada por dos grandes figuras: Charlton Heston y Richard Harris, pretendía ser un western de violencia exacerbada ambientado en los años de la Guerra de Secesión (1861-1865). El Fuerte Benlin en Nuevo México sufre un nuevo ataque de la banda de Sierra Charriba (Michael Pate), un apache rebelde que, después de sus incursiones, se refugia en México llevando como rehenes a tres menores de edad. El Mayor Amos Charles Dundee (Heston), desobedece las órdenes de sus superiores y se dedica a reclutar delincuentes, negros y prisioneros confederados para perseguir a los indios y rescatar a los niños; sin embargo, en tierras mexicanas se interponen en su camino tropas francesas. Juramento de venganza (Mayor Dundee, 1965, dir. Sam Peckinpah) Sam Peckinpah, dueño de una gran originalidad en el western y de una brutalidad desmedida —sello de su filmografía—, tuvo una filmación accidentada por los desacuerdos con el productor Jerry Bressler, quien terminó decidiendo sobre la edición final de la trama en la que Heston es un soldado de la Unión y Harris un confederado. Los soldados de Maximiliano usan uniformes garigoleados y los estadunidenses son vitoreados por las masas campesinas al ser liberados por estos y la banda sonora se carga al exotismo folclórico predominando la guitarra flamenca y los pasos dobles de fondo.Pese a su violencia y a las imágenes sobre México, Juramento de venganza no fue censurada como sí le sucedió a la espectacular Héroes de Mesa Verde (1971, dir. Sergio Leone) y fue filmada en locaciones de Durango, Sierra Madre del Sur, La Marquesa, Ciudad de México, Sonora, Guerrero, Monterrey y en Tlayacapan, Tehuixtla, Tequesquitengo y Cuautla, Morelos. Heston conquista a la alemana-mexicana que encarnaba la bella Senta Berger, en un filme donde aparecen además: Ben Johnson, James Coburn, Warren Oates, Jim Hutton, Francisco Reiguera y los mexicanos: Enrique Lucero, Aurora Clavel, José Carlos Ruiz y Begoña Palacios que contrajo matrimonio con Peckinpah al término del rodaje.