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La crítica, un libro abierto: entrevista a Thierry Méranger

Por: Gabriela Martínez @GabbMartivel

El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) tuvo la oportunidad de platicar con Thierry Méranger, crítico y miembro del consejo editorial de Cahiers du Cinéma desde 2004, y director del festival francés Regards D’Ailleurs. Meránger nos habló del papel de la crítica cinematográfica en la actualidad, la importancia de la diversidad en los festivales de cine y su opinión sobre el cine mexicano.

Actualmente, Thierry Méranger trabaja en la 17ª edición de Regards D’Ailleurs, Festival du Film de Dreux, que se llevará a cabo del 6 de marzo al 3 de abril de 2019 en Francia. El festival tendrá una sección dedicada a México titulada Filmer le Mexique!, la cual incluirá poco más de 40 títulos entre los que destacan Cronos (1993) y La forma del agua (2017), de Guillermo del Toro, así como Amores perros (2000), de Alejandro González Iñárritu.

Thierry Méranger

Thierry Méranger | Foto: Miguel Martínez

FICM: ¿Por qué es importante seguir haciendo crítica de cine en esta época en la que, gracias al internet, todo es demasiado rápido?

Thierry Méranger: Uno de los problemas más grandes actualmente, es que todo debe ser espontáneo y rápido. Es un gran problema para los críticos de cine. La crítica está aquí para la memoria. Como alguna vez dijo el crítico francés, Jean Douchet, “la crítica es el arte de amar”. Hay muchas películas en todo el mundo que merecen ser vistas y para eso es necesaria la crítica. Es importante que los críticos compartan su experiencia al ver una película, es necesario proponer más que imponer.

Actualmente hay mucha gente escribiendo sobre cine, pero es importante tener en mente que no somos médicos que dan prescripciones, no estamos aquí para decir qué debes ver y qué no. Podemos ser una puerta hacia la reflexión. La crítica puede ser interesante para la gente que ve las películas y después lee nuestra opinión al respecto. Así, tal vez, podemos ayudar a la gente a crear su propio criterio. Por eso creo que la crítica hoy en día puede ser más importante que nunca y si está impresa en papel, es aún más.

Estamos en un momento en el que todo es virtual y debemos mantener rastros, memorias, por eso es importante que las cosas permanezcan impresas. Tuitear una crítica podría ser irrelevante, porque la crítica demanda que te tomes el tiempo de sentarte, pensar, reflexionar; podría sonar anticuado, pero es lo que creo. Esto, al igual que los festivales, mantiene el cine vivo. Porque, claro, los críticos escribimos textos, pero nuestro trabajo va más allá. Los críticos deben ir a festivales, presentar películas ante el público —es lo que en Francia llamamos “transmitir el cine”—, debemos ser intermediarios entre el cine y el público, ser jurados, hacer conferencias, programar, hacer entrevistas. En la actualidad necesitamos críticos de cine, buena crítica.

FICM: ¿Qué es una buena crítica?

TM: A veces la gente piensa que escribir crítica es decir cosas malas de las películas, pero para ser honesto, una crítica debería hablar de la experiencia al ver una película para compartirla con otras personas. La crítica es subjetiva y si no lo fuera, todos tendríamos la misma opinión y no sería interesante.

La crítica está aquí para abrir las puertas, para relacionar las películas con otras cosas y así, tú lector, puedes trabajar con eso y reflexionar. La buena crítica debe ser como un libro abierto.

FICM: En una plática mencionó que “el cine debería ser arte”, ¿qué necesita una película para ser considerada arte?

TM: Debe combinar un tema o un mensaje y una forma artística, es decir, tener logros técnicos. Si logras equilibrar ambos, entonces puedes conseguir una obra de arte. A veces hay muchos filmes con un gran mensaje, pero con poco aporte artístico en su ejecución. Es necesario encontrar el balance; es mágico porque hay quienes nacen con ello, otros lo encuentran tiempo después, otros lo tienen y después lo pierden.

No hay una definición real, pero así es como nos podríamos acercar a ello.

FICM: ¿Cuál es la importancia de que el cine se vea en todo el mundo, no sólo en sus países de origen?

TM: Creo que eso es algo muy importante. Por ejemplo, Regards D’Ailleurs, está dedicado a todo el mundo. Un festival debe ser un mosaico. Cada película es una voz diferente que forma parte de un enorme coro.

FICM: ¿Cuál es su opinión sobre el cine mexicano?

TM: México tiene muchas cosas interesantes respecto al cine. Tiene enormes talentos. Mi único cuestionamiento es ¿por qué hay una relación tan estrecha entre el cine mexicano y el estadounidense? Me encantaría ver a las grandes personalidades del cine mexicano venir a México a filmar, creo que eso es muy importante, contar historias mexicanas. En este país veo que hay mucha gente interesada en el cine, pero me temo que no todos ven todo el cine que se produce en el país. La historia de México puede ser una gran fuente de inspiración para contar historias de todos los géneros.

Hace unos años proyectamos en Francia El violín (2005), de Francisco Quemada Vargas, y La jaula de oro (2013), de Diego Quemada-Diez,  me encantaría ver más películas como esas.

FICM: ¿Tiene alguna película mexicana favorita?

TM: He estado viendo mucho cine mexicano para planear la programación del festival y Roberto Gavaldón ha sido un gran descubrimiento. Creo que él es un gran director. Luis Buñuel también —aunque no sería el mejor ejemplo porque es español—, pero Los olvidados (1950), por ejemplo, es una película muy mexicana.