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PRESUNTO CULPABLE, NADIE ES INOCENTE 20 AÑOS DESPUÉS y otros documentales premiados

En su séptima edición en 2009, el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) rebasaba expectativas y atraía a mayores audiencias. Resultaba más que evidente el interés y el placer que se desprendía del público, prensa especializada, críticos, realizadores e invitados, por interactuar en torno a un fenómeno en ascenso. Con la presencia de figuras tan atrayentes como Quentin Tarantino y Eli Roth para presentar Bastardos sin gloria, entre otras personalidades, ese año el festival ofreció realidades sociales impactantes. Propuso temáticas que provocaban la reflexión a través de su sección Documental con obras como: El árbol olvidado, de Luis Rincón; La cuerda floja, de Nuria Ibañez, o Los desposeídos, corto documental de Emilio Aguilar Pradal, entre muchos otros.

Resultó trascendental la exhibición de Presunto culpable, documental centrado en el proceso judicial contra un joven inocente que pasó en prisión más de tres años con una condena de 20, acusado falsamente de asesinato. El documental ganador de ese año, resultaba excepcional desde varios ángulos. De entrada, dejaba al descubierto la corrupta realidad de la justicia en nuestro país, así como la ignorancia, estupidez y burocracia de sus elementos: judiciales, magistrados y fiscales; personajes reales que parecieran entresacados de la ficción más disparatada.

Presunto culpable (2008, dir. Roberto Hernández, Geoffrey Smith)
Presunto culpable (2008, dir. Roberto Hernández, Geoffrey Smith)

Asimismo, el documental permitió cambiar el giro de un caso rutinario, gracias al seguimiento con una cámara, ya que más del noventa por ciento de los consignados en nuestro país van a la cárcel sean o no culpables. Es decir, el cine ayudó en este caso a liberar a Toño, vendedor de videojuegos en un mercado, aportando un elemento nuevo de testimonio. A su vez, se trata de un documental realizado a tres voces principalmente: la de un cineasta australiano, Geoffrey Smith que ayuda a otorgarle a Presunto culpable un eficaz barniz de suspenso y de thriller judicial a un relato de no ficción, y la de Roberto Hernández y su pareja, Layda Negrete -corealizador y productora, respectivamente-, jóvenes académicos, especialistas en Derecho que propusieron la cámara como aliado.

En esa, su emisión número siete, fueron premiadas también: La sirena y el buzo, de Mercedes Moncada, Mejor Documental realizado por una mujer, un relato que transcurre entre la docu-ficción y el retrato realista centrado en Simbad, un buzo enamorado de una sirena, que muere, nace y crece en la tierra de los miskitos de Nicaragua. Rehje, de Anais Huerta y Raúl Cuesta, obtuvo una Mención especial a Documental realizado por una mujer. La película narra el caso de Antonia, quien, después de vivir por cuarenta años en la ciudad de México, se empeña en regresar a su lugar de origen, un poblado mazahua del Estado de México donde la escasez de agua resulta brutal. 

También fueron otorgadas menciones especiales para Flores en el desierto, de José Álvarez, filmado en Virikuta, un lugar con el que el realizador intenta hacer conciencia y eco de su protección al espectador, y El informe Toledo, de Albino Álvarez, acerca del notable artista oaxaqueño, Francisco Toledo, a partir de 15 grabados suyos.

Por su parte, en su octava edición en 2010, fue notoria la inclinación de la programación, por su selección conformada por un cine casi clandestino, contemplativo, meditabundo, interiorista, realizado con mínimos recursos y en ocasiones improvisado. Algunos largos de ficción apostaron por metáforas sociales a través de géneros o subgéneros como lo mostró: Somos lo que hay, De día y de noche, y otros retratos realistas: A tiro de piedra y Las marimbas del infierno. A ellos, se sumó la presencia de Alejandro González Iñárritu con Biutiful, Terry Gilliam y Quentin Tarantino nuevamente, quien presentó un ciclo de spaghetti westerns y otro de cine fantástico mexicano Serie B. En cambio, el cine documental tuvo una pluralidad sorprendente con relatos tan diversos como: Vuelve a la vida, Perdida, Blattangelus, Carne que recuerda o Sólo pase la persona que se va a retratar.

Nadie es inocente 20 años después(2010, dir. Sarah Minter)
Nadie es inocente 20 años después (2010, dir. Sarah Minter)

El Mejor Documental fue para El Varal, de Marta Ferrer, egresada del CCC. Aquí, un pueblo perdido en la zona del Bajío revive con las fiestas patronales donde llegan incluso los migrantes que trabajan en Estados Unidos. No obstante, al término de la celebración, El Varal se trastoca de nuevo en una suerte de poblado fantasma donde la vida y el trabajo queda suspendido en el tiempo. Finalmente, el premio a Mejor Documental realizado por una mujer fue para el intrigante filme Nadie es inocente 20 años después, de Sarah Minter, continuación de Nadie es inocente (1987) de la propia Minter, que recupera las vidas de varios jóvenes de los ex Mierdas Punks: El Cienfuegos, Rafa Punk, El Costras, Moroco, El Búho y su subsecuente reconstrucción. Ello, en un nuevo mapeo visual y socio económico de Ciudad Nezahualcóyotl; un pasado de violencia y delincuencia y un presente brutal, las ilusiones juveniles, la represión policiaca y más.