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El director Faustino Alanís presentó su ópera prima, LOS DÍAS DE PONCHO, en el 24° FICM

Como parte de la programación del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se llevó a cabo la proyección de la película Los días de Poncho, ópera prima del director mexicano Faustino Alanís, que compite en la sección Largometraje Mexicano, de la Selección Oficial. 

La película retrata la historia de Poncho, quien es un adolescente que pasa sus días rapeando en las calles de la Ciudad de México. Cuando su padre descubre que ha dejado la escuela, lo obliga a trabajar con él repartiendo tanques de gas por la ciudad. 

Atrapado entre la música y el peso de crecer, Poncho deberá buscar su propio camino. Posterior a la proyección, se llevó a cabo una rueda de prensa a la que asistieron el director de la cinta; los actores Trip OM, Adrián Vázquez y Asur Zagada; y las productoras Circe Rodríguez y Mariana Erdman. 

El director agradeció la asistencia a la función y mencionó que la película es la tesis con la que se graduó del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), en la Ciudad de México. Asimismo, reconoció la emoción que sentía todo el equipo por presentar la cinta en el festival. Respecto a la historia, comentó que surgió de algunas vivencias personales y del trabajo de investigación que realizó durante la pandemia de COVID-19. Al respecto, explicó: “Me di cuenta de que el oficio de los gaseros nunca paró durante la pandemia [...] Me tocó ver cómo un señor le enseñaba a su hijo cómo conectar la manguera del gas porque, por la pandemia, no estaba yendo a clases. Ahí nace esa primera imagen que después terminó en este proyecto”. 

Faustino Alanís

En cuanto al freestyle, Alanís añadió que gran parte del mérito correspondía a los actores, quienes participaron en la escritura de los diálogos y, en ocasiones, improvisando escenas que terminaron formando parte del corte final. 

Al ser cuestionado sobre la decisión de no presentar el estereotipo del rapero que el público podría haber esperado, así como de alejarse de las representaciones convencionales de las figuras paternas y maternas, el director señaló “Justamente se trata de dignificar el arte, dignificar el oficio y hablar de una representación de la verdadera familia mexicana”. En este sentido, explicó que buscaba retratar a una familia amorosa, trabajadora y cálida. 

Por su parte, Vázquez compartió su experiencia al interpretar a un padre que quizá no representa el modelo más común en el cine. Un hombre frontal y de carácter, pero también presente en la vida de su hijo. 

Zagada, en cambio, habló sobre la experiencia de encarnar a una madre con una vida propia, lo que también rompe con los moldes habituales en la pantalla. Se trata de una mujer que ama su trabajo y su independencia y que, además, tiene la fortuna de contar con un hogar y una familia. 

Finalmente, Alanís agradeció al festival por la apertura, a su equipo por acompañarlo durante la proyección y a los asistentes por darse la oportunidad de disfrutar de la película.