09 · 19 · 18

Arcadia, a 50 años del 68: entrevista a Hugo Villa

Por: Juan Roilan Salgado Z.

El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) tuvo una charla con Hugo Villa, director de la Filmoteca de la UNAM, acerca de la primer edición de Arcadia: Muestra Internacional de Cine Rescatado y Restaurado, el proceso de restauración de El grito (1968, dir. Leobardo López Arretche) y el contexto en el que se presenta este proyecto.

Entrevista a Hugo Villa Arcadia

FICM: ¿Cuál es la inquietud principal para llevar a cabo Arcadia?

Hugo Villa: La Filmoteca es uno de los archivos más importantes en el mundo y sin duda el más importante de América Latina. Eso significa que nuestro archivo tiene películas rescatadas y restauradas. La experiencia fílmica es que las películas se vean en salas cinematográficas, que acuda el público a una sala en la que comparte asiento con el resto de las personas que están en la ella, reflexionen y que las puedan ver como sus creadores las pensaron, en pantalla grande.

Eso se hace habitualmente en la Filmoteca, todo el tiempo estamos sacando nuestras joyas del archivo para mostrarlas, ya sea en diferentes festivales que trabajan con nosotros como el FICM y otros, pero no existía un festival específico para cine restaurado y recuperado en México. Entonces, juntando esa situación con el 50 aniversario del movimiento estudiantil de 1968 —que es muy importante para el país y la universidad, que fue protagonista en primer plano— con el hecho de que en la Filmoteca residen muchas de esas películas que se filmaron del lado estudiantil, nos da mucho material para poder lanzar esta primer edición de Arcadia.

La muestra se curó a partir de materiales del 68 que tuvieran además contenidos relacionados con la juventud y los años en los que sucedió, pero también con los 68 del resto del mundo y con cómo se veía en algunos países que ya tenían acreditados a sus camarógrafos aquí en México, cómo percibían ellos nuestro 68.

FICM: Con una gran colección en el archivo de la Filmoteca de la UNAM, ¿cómo fue el proceso de selección de los diferentes materiales que se exhibirán en la muestra, tanto nacionales como internacionales?

HV: Fue un proceso que se inició hace poco más de un año por mi antecesora, Guadalupe Ferrer, Albino Álvarez y Mara Luisa Barnés. La primera aproximación fue generar el pretexto temático, que es precisamente el 68, la juventud, la década de los sesenta y lo que rodeaba a todos estos elementos vistos desde una perspectiva cinematográfica.

La Filmoteca es miembro de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, por lo cual se pudo hacer un llamado el año pasado dentro del congreso anual de la Federación, para pedir materiales con estas características. A partir de eso, con los archivos que comenzaron a acercarse a nosotros, buscamos materiales inéditos en México y conformamos la muestra.

El grito (1968 Dir. Leobardo López Aretche)

El grito (1968 Dir. Leobardo López Aretche)

FICM: Arcadia propone convertirse en un punto de encuentro, de estudio y de investigación sobre los materiales fílmicos rescatados y restaurados. En este sentido, ¿las diferentes actividades contribuyen a tal objetivo?

HV: Sí, porque no solamente se ven las películas, sino que todas las presentaciones y funciones van acompañadas por un presentador que le dota contexto y el empuje necesario para la reflexión y el cuestionamiento alrededor de las películas. No sólo es sobre el disfrute de verlas, sino también de cuestionarlas y criticarlas.

En algunos casos habrá mesas de discusión de muy alto nivel en las que trataremos temas que van desde la música en las funciones dedicadas a cine conciertos, de cómo la música rodeaba a los jóvenes y cómo era un pararrayos para ellos en ese momento, y el lanzamiento del libro sobre la restauración de la película El grito (1968, dir. Leobardo López Arretche) en el que se habla sobre el cine de la época, el proceso de filmación, anécdotas cándidas de cómo era el jaloneo entre los estudiantes del CUEC cuando se estaba terminando la película y, claro, una aproximación técnica al porqué y cómo se restauró el filme.

FICM: ¿Cómo fue el el proceso de restauración del documental El grito?

HV: Primero fue conocer la película en el contexto en el que se hizo, a partir de eso y con un poco de reverencia y cuidado porque no somos un estudio, somos un archivo, entonces tenemos que respetar siempre la visión original y la capacidad técnica y tecnológica original, que eso es muy importante.

Partiendo de ahí hay que recopilar la mayor cantidad de materiales posibles. En este caso casi todos estaban en la Filmoteca. A través de Radio UNAM se consiguieron las fuentes magnéticas originales del sonido, las cuales se procesaron con herramientas modernas para no reinterpretarlas, sino quitarle defectos físicos por el paso del tiempo, darle la mayor calidad posible apegada a lo que originalmente se logró en su momento.

En este caso específico se pudo hacer un trabajo que dotara al documental de una memoria oral distinta, pues se pudieron aislar suficiente los sonidos originales e integrarlo a la mezcla final que, quienes la pudimos ver en la década de los ochenta, habíamos escuchado siempre una interferencia muy fuerte que hacía que los sonidos no se mezclaran sino que se emplastaran, ahora ya no pasa eso. Por ejemplo, el discurso del doctor Barros Sierra está limpio, mucho mejor fraseado, las consignas y algunos de los discursos de los alumnos ya no tienen fondo que distraiga al público, sin que lleváramos la mezcla a un 5.1, sigue siendo monoaural, tal como fue diseñado.

Olimpia (2018, dir. José María Cravioto)

Olimpia (2018, dir. José María Cravioto)

FICM: El simbolismo de estas dos proyecciones especiales al aire libre en la plaza de las tres culturas a 50 años del movimiento del 68 es grande, ¿qué significa para la muestra cerrar así su primera edición?

HV: Para nosotros es sumamente importante proyectar El grito en la Plaza de las Tres Culturas tan cerca del 2 de octubre. Una película que si bien no termina con la balacera, pero sí pasa a través de ella y nos arroja una dolorosísima conclusión al final, nos es muy importante tenerla con el público asistente y en esa sede.
Finalmente el 30 de septiembre a las ocho de la noche proyectaremos Olimpia —la única película totalmente inédita— en una función especial de clausura.

El filme tiene una significación muy importante pero distinta; el guion está construido en torno a los días que la Universidad estuvo tomada por el ejército. El director José Manuel Cravioto egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), quiso hacer una ficcionalización de algunos hechos que ocurrieron, para lo cual necesitaba mucho material de archivo. Fue así cómo se acercó a la Filmoteca y a partir de ahí surgió la posibilidad de coproducir, junto con TV UNAM y esta institución, con un presupuesto ajustado.

El trabajo que el director quería hacer sobre los materiales significaba intervenirlos digitalmente para rotoscopiarlos, un trabajo que es casi a mano y esa intervención se pudo gestionar para que fueran precisamente alumnos de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) y la Universidad quienes lo realizaran y formaran parte de la producción. Es muy interesante el resultado, pues es una película con material histórico universitario y una coproducción universitaria de un director universitario que cuenta con estudiantes en activo resolviendo este proceso, eso creo que también es muy virtuoso y será muy emocionante primero ver a los involucrados presentes en la función y segundo ver la película terminada en pantalla grande.