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2019 y 2020: EL GUARDIÁN DE LA MEMORIA, OBLATOS, TOTE ABUELO, RETIRO, MARICARMEN, TU´UN SAVI, LA MAMI, LAS FLORES DE LA NOCHE…

En 2019 todo era algarabía con un nuevo gobierno que prometía un cambio y una esperanza real, no obstante el primer balde de agua fría de realidad lo aportó la ganadora del Ojo a Mejor Largometraje Documental de aquella edición 17 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM): El guardián de la memoria, de Marcela Arteaga, que centraba su trama en un grupo de mexicanos exiliados en Estados Unidos que abandonaban el municipio de Guadalupe de Juárez, Chihuahua, a raíz de esa batalla contra el narcotráfico en donde los principales afectados son las personas inocentes. Sus habitantes huyeron hacia la frontera para mantenerse con vida y en El Paso, Texas, Carlos Spector, abogado de raíces judío-mexicanas junto con su esposa, intentan ayudarlos en este sensible y vigoroso retrato sobre el horror de la violencia y las desapariciones forzadas en México, que lejos de erradicarse se incrementaría año tras año.

Tote abuelo, de María Sojob, ambienta su relato en una apacible y bella comunidad tzotzil donde la realizadora intenta un acercamiento a esa sabiduría representada por su abuelo que día a día va perdiendo la vista, al tiempo que lidia con su propia condición de mujer indígena y la discriminación de las lenguas originarias, en un documental muy personal y autobiográfico sobre las formas afectivas y las dinámicas familiares. El documental recibió el Premio Ambulante y el galardón que otorga la Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión. Por su parte, Retiro, de Daniela Alatorre, compartió con aquella, el Premio Ambulante y obtuvo una Mención Especial en la competencia oficial. La historia tiene lugar en una comunidad de León, Guanajuato, donde vive Marina Guadarrama, una mujer de la tercera edad que ha seguido con devoción las tradiciones sociales y religiosas de la familia y de su pueblo, empeñada en que su nieta Perla continúe con ese legado, al tiempo que las dos participan en un retiro en una sensible mirada sobre las diferentes generaciones.

Finalmente el Premio del Público recayó en Maricarmen, de Sergio Morkin, cuya protagonista es Maricarmen Graue, profesora de música, escritora, escultora, maratonista que vive sola y es ciega, con su personalidad carismática y férrea y su peculiar manera de abrazar la vida. Un testimonio que resulta a la vez dramático, honesto y optimista, y que incide en la manera en que rechazamos a “los otros”. En cambio, el Premio Guerrero de la Prensa fue para Oblatos: el vuelo que surcó la noche, de Acelo Ruiz Villanueva, intrigante propuesta narrativa con la que su realizador consigue un gran docuthriller capaz de generar una tensión en aumento y cuyo tema es la guerrilla en México y la historia de una fuga en el penal de Oblatos en Guadalajara en 1976, por algunos de los miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

Nadie imaginaría que la edición 18 del FICM estaría marcada por la brutal pandemia global que estalló en 2020, un año en el que participarían nueve documentales cuyo ganador principal sería: Tu´un Savi, ópera prima de Uriel López España, Ojo a Mejor Documental Mexicano. Con una duración de 41 minutos, narra cómo el propio realizador Uriel López abandonó su hogar en el municipio de Ñuu Savi, en Guerrero a la edad de 15 años. Luego de recorrer varios lugares y convertirse en documentalista, confirmó su interés por aprender el idioma original de su familia, el cual le fue prohibido desde la infancia. Uriel regresa, su padre ha fallecido y con ello, su lengua original; su propio progenitor lo conminó en 2007 a documentar con fotografías algunos encuentros de hablantes de esa lengua, por ello, este trabajo fílmico se concentra en la búsqueda del tu’un savi (mixteco) a través de los que aún hablan esas expresiones idiomáticas.

Aquel mismo año, esa mirada desencantada, íntima, solidaria y original sobre el cabaret y sus “ficheras” y acompañantes de trago y baile que es La Mami dirigido, escrito y fotografiado por Laura Herrero Garvín, filmado de manera íntegra en el legendario cabaret Barba Azul, ubicado en la populosa colonia Obrera de la Ciudad de México, obtuvo la Mención Especial en la competencia oficial. El título hace alusión al sobrenombre de una antigua trabajadora del lugar que hoy a sus casi 70 años, se dedica a asear y “cuidar” los baños del Barba Azul y se trastoca además en confesora y apapachadora de las muchachas que ahí trabajan.

Por último, el Premio del Público fue para el ameno, sensible e inteligente documental de diversidad sexual, Las flores de la noche, de Eduardo Esquivel y Omar Robles, centrado en el devenir de tres chicas trans: Dulce Gardenia, Violeta Nicole y Alexa Moreno, las jóvenes más bullangueras de Mezcala de la Asunción, un pueblito que se localiza en la costa de Jalisco, muy cerca del Lago de Chapala; un lugar que parece cómodo para sus desinhibidas protagonistas quienes desde muy temprano se maquillan, conviven con los vecinos y son el alma de las fiestas del pueblo, en un filme donde resulta evidente que sus realizadores trazan un retrato optimista y alegre con un ritmo ágil y excepcionales protagonistas.