09 · 2 · 10

Una mirada a las historias de Beatriz Novaro

Por: Clara Sánchez translated by Cindy Hawes

Beatriz Novaro, guionista, escritora y poetisa quien obtuvo el Ariel a Mejor Guión por Lola, impartirá la cuarta sesión de éste taller del viernes 3 al domingo 5 de septiembre. Novaro, quien recibió el reconocimiento al Escritor Cinematográfico otorgado por la SOGEM, Filmoteca de la UNAM, IMCINE, CUEC y CCC también estuvo a cargo de  la dos sesiones anteriores y será la encargada de cerrar el curso el primer fin de semana de septiembre.

Galardonada con el Premio a Mejor Guión en el Festival de Cine de Cartagena por El jardín del Edén, la también Subdirectora Académica del CCC compartió con el FICM su opinión entorno a la enseñanza del guión fuera de las aulas de las escuelas de cine y su repercusión en la industria cinematográfica.

El guión, su enseñanza y la industria…?
¿Qué opinas sobre la enseñanza de la escritura cinematográfica fuera de la escuela de cine?
“La pregunta tiene varias ramificaciones, no se refiere solo a la enseñanza fuera de las escuelas sino en lugares de provincia. Me parece que son una puerta muy importante para poder difundir los conocimientos que están vedados en esos lugares porque no hay talleres de cine, salvo en Jalisco y Monterrey.”

¿Cuál es tu opinión sobre los espacios que brinda el FICM al público al organizar actividades fuera de la semana del Festival y a lo largo del año?
“Son muy importantes, en el CCC hemos ido a dar cursos en muchas partes del país y la experiencia ha sido de las más gratas. La intención de alguna manera con las nuevas tecnologías es hacer cine de la gente para la gente y en este tenor si el Festival de Cine de Morelia lo hace permanentemente llena un hueco significativo en las carencias de educación cinematográfica. Las buenas historias, las que no hemos visto, están regadas en todo el país, no sólo en el DF.”


¿Consideras  que estos talleres pueden ayudar a la industria del cine nacional?
“En 1998 (cuando era Subdirectora del Área de Guión del IMCINE) yo le decía a Pablo Baksht -hay que hacer de cada mexicano un guionista, porque en poco tiempo va a cambiar la situación- y teníamos razón, en ese momento se hacían tres  películas y ahora 50 o algo así es. Claro como todo, cambió para bien y para mal, ahora tenemos problemas con las distribuidoras y con la productoras pero eso también tendrá que cambiar.”

¿Crees que los festivales son una alternativa para la distribución?
“Sí. Necesita haber un mercado alternativo al del cine de Hollywood. La piratería muestra que somos muchas las personas que queremos ver cine pero podemos pagar poquito…¿o que, es un país de ricos donde todos podemos pagarles a las grandes cadenas?  Pero este proceso se dará en la medida en la que la  gente sepa que hay cine mexicano sin el clichés del rico malo y el pobre malo pero víctima. Necesitamos hacer consciencia de que estamos menospreciando al público desde los temas que estamos eligiendo hasta la forma como se los mostramos. Hay que contar anécdotas  de verdad por ejemplo la historia detrás de los narco, ¿que les pasó por la cabeza para dedicarse a eso?, ¿porque llegaron a ahí? En Tijuana dimos un taller de guión y nos topamos con gente que ha convivido con amigos que se volvieron narcos y te cuentan historias de verdad; te dejan sin habla por lo sabrosa que es la vida. Mientras podamos salir del cliché hay que alentar a mucha gente a que escriba. En la medida en la que haya más competencia y más oficio habrá mejores historias, aunque algunos perdamos la chamba, esa es la historia de la vida, la nuevas generaciones desplazan a las otras, pero las otras ya entregaron, ya pasaron, es muy válido.”



                                    Viaje redondo de Gerardo Tort


Las buenas historias

¿Cual es la importancia del guión en una película?
“El cine involucra muchas cosas y todas son muy importantes. El guión es la llave secreta para que todo lo demás se acomode, sin el guión no se abren muchas puertas y para que abra las puertas que debe abrir es muy importante encontrar el espíritu de una película en esa etapa. Hay que darle en el clavo de algo que realmente sea importante para uno, que sientas que realmente se te va la vida en contarlo. Si vale  la pena para uno mismo vale para los demás. Las cosas importantes no pasan de moda.”

René Castillo asegura que el cine en México adolece de buenas historias ¿cómo se construye una buena historia?
“Debe haber un trabajo muy serio en la elección del tema, que haya cierta verdad detrás de lo que uno cuenta. Saber muy bien que película estás imaginando, si es una artística o una con piernas de ser comercial, pero sobretodo que a ti te involucre mucho la historia, tanto que si te dijeran que nunca se va a hacer, de todas formas la quieras escribir.”

¿Como te das cuenta que un guionista tiene en mente una buena historia?
“Una historia vale la pena de ser contada si te emociona, luego te preguntas por qué. Lo percibes desde la forma como te la cuentan, si les tiembla la voz, se les traba la lengua ó  si burocráticamente te cuentan una historia que creen que va a ser importante para los demás. La historia que verdaderamente vale la pena contar te afecta porque te está moviendo cosas. Mucha gente por ejemplo quiere contar historias de adolescente pero necesitamos que  sean de verdad no una de teens como los de la serie Beverly Hills, 90210. Paul Schrader, guionista de Taxi Driver lo dice muy claramente: -si no eres capaz de sacar tus trapitos sucios pues no escribas-. Él se refería a Taxi Driver donde se identifica  con la soledad del personaje que  estaba golpeado por el autismo;, conocía esas emociones  de primera persona. No se trata de contar anecdóticamente tu historia sino  tus batallas reales, tus miedos, luego te enmascaras en un gangster o en princesa pero con verdades propias, no externas repetidas una y otra vez hasta el cansancio.”

Su experiencia como guionista…?
Hablando de adolescentes, ¿como fuel el proceso creativo entre tu y Marina  (Stavenhagen) para dar vida a Viaje Redondo??
“Marina y yo hablamos mucho de nuestras mentiras y verdades y de ahí salió la anécdota principal de cómo esas dos jovencitas se engañan a sí mismas y descubren que en realidad son más frágiles de lo que quieren ser. Siempre me enterco en usarme en todas las películas, por ejemplo yo era la telefonista en Danzón. Eso hace que crezca, porque me conozco de otra manera y conozco mejor la vida, es lo mismo que le pasa a un novelista.”

¿Cuál es el guión que más te ha hecho crecer?
“En Lola abordé un personaje siempre enojado, rebelde, de malas, que explotaba; cuando la terminé sentí que algo en mi había cambiado y me había vuelto más Zen y escribí el personaje de Julia (Danzón). En Viaje Redondo saque la complejidad de la mentira, de cómo te mientes a ti mismo sobre algo que no quieres mostrar, sobre tus debilidades. No te podría decir cual quiero más, las películas me han gustado más o me ha ido mejor en unas que en otras porque han recibido premios. Pero en términos de personajes todos son mis hijos, las quiero mucho y a todas las actrices que les han dado vida las adoro porque se prestaron a alojar al personaje y darle vida, con fortuna, en todos los casos.”

Los diálogos son una parte medular en las historias, ayudan a que te creas o no a los personajes,  ¿Cómo se trabajan los diálogos?
“Yo les digo a mis alumnos que escriban muchos diálogos pero en contextos diferentes de la película, por ejemplo: -imagínense como se comportarían si estuvieran en Acapulco-. La idea es que los personajes fluyan sin problema de lo que tienen que decir y que los guionistas escriban  intuitivamente para que  los personajes empiecen a hablar solos. Hay que diferenciar la historia de las personalidades verbales y emocionales de los personajes.  A veces encuentras la historia pero no como hablan o viceversa.”


Danzón de María Novaro


¿Como se hace para que comulguen una idea muy personal y la necesidad de hacer una película que venda y recupere en taquilla?

“Hay productores que buscan películas que emocionen y que a su vez sean   comerciales. La gente está ávida de ir al cine para tocar a los otros y ser tocada por los otros. No creo que haya públicos de robots, creo que es un mal entendido, algo pasa entre el proceso de la escritura y la producción que no deja que lleguen las historias fuertes y por ende que los productores las escuchen. La verdad es que la gente en México no está contando historias que realmente le hayan pasado.”

A veces existe la idea que los buenos escritores y novelistas tienen una vida muy intensa y que eso les permite crear sus historias ¿es cierto?
“Más bien, como dice Eliseo Diego, es necesario estar atento a lo que sucede y eso depende de cada persona, es estar sensible al hecho de estar vivo. Kafka, por ejemplo, trabajaba en una oficina y su misión era evitar que la empresa le pagara el seguro de vida y médico a los obreros, podría parecer un trabajo rutinario pero escribió cosas fantásticas por la forma como se conectó con el mundo”.

¿Qué te ha resultado más fácil, escribir historias para muchos o para pocos personajes?
“Cuando María y yo terminamos El jardín del edén se lo dimos a leer a mil personas y nadie nos supo orientar porque no sabían hacer subtramas. Hay técnicas para lograrlas,  de hecho estoy escribiendo un libro al respecto no porque sepa como hacerlo sino porque mientras lo escribo voy aprendido. Hay películas maravillosas con uno o dos personajes pero tener que incorporar subtramas es muy complicado.”.

El cine, un trabajo en equipo? ¿Es difícil escribir con alguien más?
Para mí es muy divertido, soy más bien mimética, juego como cuando era niña: -entonces estábamos ahí y disque te pasaba esto o lo otro-, pero se que  hay gente que odia escribir con otra persona. Cuando escribo poesía puede ser fascinante pero no divertido o juguetón eso solo me pasa cuando escribo con alguien más, con un compañero o compañera.”

¿Y la negociación con los directores?
“Depende de la experiencia y del director, en mi caso no he tenido problema, ni con mi hermana (María) ni con Gerardo (Tort) quien apoyaba incluso con sus anécdotas o con Marina (Stavengahen). Si es en términos de lo que vamos a contar, cuando hay un chispazo de algo, todos nos ponemos muy contentos porque lo que queremos es que quede padre. Cuando es una cuestión en la que no encontramos la salida entonces es muy sufridor, te angustiosas con el otro y puede pasar cualquier cosa.”

De los guiones que has escrito, ¿cuál es la película que más te ha convencido?
Danzón y Viaje redondo. Lola es la que me parece más profunda, su drama me duele me parece que es la que mas me gusta pero siento que fue mi novatada y tiene cosas chambonas que le quitan el ritmo. El jardín del edén esta bien actuada, filmada y todo pero el guión reconozco que tuvo errores de oficio de guionista, si me equivoque. Danzón y Viaje redondo encontraron un mejor camino en cuanto a la historia.”