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La búsqueda de la verdad: Entrevista a Lila Avilés

Por: Gabriela Martínez @GabbMartivel

La ópera prima de Lila Avilés, La camaristase convirtió en toda una revelación. Tuvo su estreno internacional en la 43ª edición del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) y posteriormente estrenó a nivel nacional en el 16° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde obtuvo el Ojo a Largometraje Mexicano otorgado en colaboración con Nespresso.

Tuvimos la oportunidad de platicar con Lila Avilés, quien nos habló de los retos que enfrentó al filmar su largometraje y las sorpresas que le ha traído el éxito de La camarista.

Entrevista a Lila Avilés

Lila Avilés en el 16° FICM

FICM: Tengo entendido que la historia de La camarista está basada en una obra de teatro tuya que adaptaste del trabajo de la artista visual Sophie Calle, ¿Cómo surge la idea de convertir esta historia en una película?

Lila Avilés: Digamos que la película y la obra de teatro no tienen nada que ver. Primero fue el libro de Sophie Calle que se llama Hotel. Sophie es una artista, fotógrafa que se metió a trabajar de contrabando como camarista en un hotel en Venecia y tomaba fotos de las pertenencias, objetos, basura y de todo lo que hubiera en las habitaciones. Me dio mucha curiosidad eso y escribí la obra de teatro y al escribirla decidí hacer la película.

La camarista, digamos, es ya una visión muy personal que tiene que ver con la historia de mi país. A partir de que empecé a indagar y a generar a este personaje que se llama Eve, la protagonista de la película, adquirió una voz propia a diferencia de la obra de teatro, pues tenía mucho que ver con el trabajo de Sophie Calle. La película es propia, más personal.

FICM: Vi que anteriormente habías dirigido teatro, ¿cómo fue tu experiencia al dirigir cine?

LA: Es algo completamente distinto. Digamos que lo que me gusta mucho, tanto en teatro como en cine, es la relación con los actores y no actores. Creo que mi principal objetivo como directora es generar esa relación con la gente, me gusta que el trabajo actoral sea meticuloso. Hay muchas personas que han visto mi película y me han dicho que parece casi documental.

El teatro es una cosa y el cine es algo totalmente distinto, pero en cualquiera de las dos áreas, lo que uno busca es encontrar la verdad.

Además, de todo lo que he hecho, el cine es donde más feliz me he sentido, como que hay un intercambio más fluido. A veces cuento que el teatro es muy hermoso, los procesos son muy lindos, pero cuando se acaba, se acaba. En el caso de la película, como hay tanto sacrificio y tantas horas de trabajo y de estar involucrada con tantas personas, cuesta trabajo dejarlo ir, es como dar a luz a un bebé.

La camarista (2018, dir. Lila Avilés)

FICM: ¿Se vuelven como una familia?

LA: Sí, sobre todo por el trabajo con la gente. En este caso que fui directora, coproductora, coguionista y demás, son horas y horas de trabajo. Al final es un gran logro y es un gran desprendimiento al mismo tiempo.

FICM: ¿Cuál crees que fue el reto más grande que tuviste que enfrentar al filmar la película?

LA: El reto más grande fue que filmé en muy poco tiempo, fueron 17 días. Digamos que la suerte de eso fue que tenía a la gente indicada y se generó un ambiente muy entregado y hermoso. Gracias a eso lo pudimos terminar.

FICM: Durante el proceso de preproducción y postproducción, ¿hubo algo que se te dificultara?

LA: Sí, la película ha tenido todas sus batallas. Tardé siete años en hacerla. Llevaba mucho tiempo queriendo ser cineasta pero no estudié formalmente en una escuela de cine y sabía que sería complicado poder entrar a alguna convocatoria y que me la dieran. Entonces, en el camino, pensé que la mejor opción era financiarla yo misma. Durante ese tiempo estuve ahorrando muchísimo, hice un corto documental que ganó (La fertilidad de la tierra, ECOFILM 2016) y el premio se fue a financiar La camarista al igual que todos mis ahorros.

Luego tuve la complicación de que teníamos que apurarnos para conseguir el financiamiento para la postproducción, luego pasó el temblor… Todos han sido procesos complejos, pero por suerte tuve a una productora que me ha estado acompañando (Tatiana Graullera), mi editor (Omar Guzmán), mi diseñador sonoro (Guido Berenblum) que ha sido otro gran eslabón que me ayudó a reconstruir todo el sonido para que se escuchara increíble.

FICM: Mencionaste que no tienes formación académica como cineasta, pero ¿tienes algún cineasta que consideres tu influencia?

LA: Sí. De toda la vida he sido súper cinéfila y también mi otra pasión súper grande ha sido la fotografía, como que hay algo ahí con la foto; no sé si en mi otra vida fui fotógrafa, me obsesiona y me gusta muchísimo. Amo a John Cassavetes, Lucrecia Martel, Luc Besson, Stanley Kubrick, obviamente Bergman. Digamos que mis dos grandes samurais son Cassavetes y Lucrecia Martel.

Lila Avilés en el 16 FICM

Lila Avilés ganadora del Ojo a Largometraje Mexicano en el 16° FICM.

FICM: ¿Esperabas todo el reconocimiento que ha obtenido La camarista, no sólo aquí sino en todo el mundo?

LA: No, para nada. Cuando empecé, mi sueño era terminar la película. Uno hace una película y la escribe dentro de su propio universo, en la Ciudad de México, con su propio slang, y uno pensaría que sólo en México se podría entender muy bien. Pero me sorprendí cuando salí y vi que en otros países también la entendían, incluso mejor en algunos casos, entonces esa cercanía con la gente es una bendición.

FICM: ¿Cómo fue el proceso para elegir a tus actores?

LA: Ya había pensado en algunas personas, pero para mi siempre ha sido muy importante la química, no había encontrado esa mancuerna especial y vi a Gabriela Cartol, que es Eve, en una película que se llama La tirisia (2014, dir. Jorge Pérez Solano) y me pareció súper bonita su cara. La directora de casting, Lucía Uribe, la buscó e hicimos algunas lecturas. No creo tanto en el casting formal sino más bien en esa química que pueda haber entre el actor o no actor y la persona que va a dirigir, en este caso yo. La mitad son no actores. Algunos cumplen con su trabajo real, hay un híbrido.

A Teresa Sánchez (Minitoy) me la propuso la directora de casting, porque ella ya había hecho varias películas con Nicolás Pereda y de hecho hizo un casting para un personaje más pequeñito, me encantó y luego le mandé otra y me encantó más, en ese momento supe que ella era la mancuerna del personaje principal.

FICM: ¿Cómo hiciste para crear esta conexión que necesitabas con los no actores?

LA: En general me gusta la gente, soy muy hablanchina, me gusta esa conexión y para mi era muy importante también que la película tuviera esa sensación de realidad, que no se sintiera tanto el artificio, que todo se sintiera muy vivo. Al final se dio como por intuición o por arte de magia.

FICM: Uno de los beneficios de haber ganado en el 16° FICM es que viajarás a Cannes, ¿qué esperas de esta gran experiencia que estás por vivir?

LA: Espero pasarla increíble, poder ver y conocer directores admirados y también conocer nuevas propuestas. Y obviamente llevar una carpetita del siguiente proyecto bajo el brazo y disfrutar, como en la vida.