05 · 30 · 18

En la palma de tu mano, el hito en la filmografía de Roberto Gavaldón

Por: Alonso Díaz de la Vega @diazdelavega1

Entre los grandes encuentros que albergó el cine mexicano, En la palma de tu mano (1951, dir. Roberto Gavaldón) resulta de una importancia enorme. Ideada por Luis Spota, escrita por José Revueltas y Roberto Gavaldón, fotografiada por Alex Phillips y protagonizada por Arturo de Córdova, la película no sólo tiende una red de colaboración tejida por algunos de los más celebrados hacedores de literatura y cine mexicanos, sino que es un relevante ejemplo de lo que el crítico Carlos Bonfil llama los melodramas negros de Gavaldón. Ejemplos mexicanos del film noir estadounidense, estas cintas capturan la decadencia de la sociedad industrializada entre sombras que todo se tragan.

En la palma de tu mano (1951, dir. Roberto Gavaldón)

En la palma de tu mano (1951, dir. Roberto Gavaldón)

La trama comienza con una voz en off que contrasta los avances de la humanidad con nuestra incapacidad para desligarnos del miedo que nos orienta a la superstición. La idea de la fe que desemboca en el fraude recurre a lo largo de la película y sugiere una crítica a la religiosidad, que Revueltas exploraría en el futuro en su novela Los errores (1964). Al terminar un montaje que muestra adelantos tecnológicos —sobre todo en cuanto a la aviación— se aparece el rostro de Arturo de Córdova detrás de una bola de cristal. La voz era suya. En el rol de Jaime Karin, De Córdova es un adivinador que, después de esta primera escena donde recita los diálogos con labia y convicción, demuestra ser sólo un estafador que se entera de secretos gracias a su amante, Clara Stein (Carmen Montejo), una estilista que le cuenta todo lo que escucha de sus clientas y les recomienda que lo visiten. El conflicto principal viene cuando ambos se enteran de la muerte de un millonario y Karin asume que su viuda, Ada Cisneros de Romano (Leticia Palma), probablemente lo asesinó. Con una crítica a la codicia de la aristocracia mexicana —que parece anunciar Casi el paraíso (1956), de Spota— y el engaño como símbolo, el guión logra una serie de giros inesperados aunque lógicos que además construyen el carácter trágico del protagonista.

En la palma de tu mano (1951, dir. Roberto Gavaldon)

En la palma de tu mano (1951, dir. Roberto Gavaldón)

De Córdova interpreta a Karin con la elegancia habitual de sus personajes. Su postura es recta; su lengua, suelta, y su voz tenue, como queriendo vender sus excéntricos monólogos con sutileza. Conforme el desastre se acerca, su rostro pasa de un control fraudulento a la angustia y la melancolía de quien todo lo pierde. Montejo, más natural, ayuda a resaltar las mentiras y exageraciones de Karin, mientras que Palma es una suerte de reflejo. Otra estafadora como él, Ada también es un personaje artificioso e intenso. Resulta apropiado, entonces, que en la película aparezcan espejos cuando ambos se confrontan. En una de las mejores imágenes, Ada le dispara a un espejo justo donde se ubica el reflejo de Karin. Es un símbolo de identidad y, a la vez, de destrucción. El destino, tan solicitado en la profesión de Karin, está sellado.

Otras imágenes resaltan el trabajo de Phillips, como las picadas que sugieren la perspectiva de los dioses mencionados varias veces por Karin. En silencio lo ven desplomarse. Una confrontación nocturna en una cabaña anuncia el desastre con su iluminación casi nula, mientras que imágenes de pantorrillas y fogatas solucionan las limitaciones morales de la época para sugerir la sexualidad de los personajes.

Detrás de todo, por supuesto, está Gavaldón, que con sus colaboradores logró una película significativa en la historia del cine nacional y uno de los mayores puntos en su filmografía. De los temas a su realización, En la palma de tu mano es un clásico que rescata la experiencia de una Ciudad de México nocturna, fatídica, y que intenta salvar a su sociedad de un colapso moral.