21 · 10 · 26 Como parte del homenaje a Béla Tarr se proyectó LETTERS FROM THE ENDS OF THE WORLD en el 24° FICM Compartir en twitter Compartir en facebook Compartir con correo Copiar al portapapeles Katia Barragán La película Letters from the Ends of the World (2021), dirigida por trece cineastas, formó parte de la programación del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), como parte del homenaje al fallecido cineasta, íntimo amigo del festival, Béla Tarr.La cinta retrata los primeros días del confinamiento por el COVID-19 a través de catorce películas domésticas de carácter personal. La producción estuvo a cargo del colectivo Bistrik7, integrado por graduados de film.factory, la escuela doctoral y taller experimental de cine fundado por Béla Tarr. Patrick Marshall, Marta Hernaiz Pidal, Gustavo Vega y Amila Ramović La presentación contó con la presencia de Amila Ramović, curadora y productora, y de los directores Patrick Marshall, Marta Hernaiz Pidal y Gustavo Vega.El cineasta húngaro fue una figura fundamental en la historia del FICM. Participó como invitado de honor en ediciones anteriores, como la novena y la decimoquinta, en la que recibió la Medalla Filmoteca UNAM. En esta edición, el festival le rindió homenaje tras su fallecimiento y proyectó nuevamente El caballo de Turín (2011).Letters from the Ends of the World reúne trabajos realizados en Bosnia-Herzegovina, Colombia, Estados Unidos, Reino Unido, Singapur, Corea del Sur, Polonia, España y México. La dirección y el guión estuvieron a cargo de Ghazi Alqudcy, Graeme Cole, Gonzalo Escobar Mora, Grant Gulczynski, Marta Hernaiz Pidal, Namsuk Kim, Bianca Lucas, Stefan Malešević, Patrick Marshall, Aleksandra Niemczyk, Pilar Palomero, Emma Rozanski y Gustavo Vega, mientras que Tarr participó como productor.Ramović recordó el respeto que Tarr siempre mostró hacia el público que asistía a sus funciones. También destacó la importancia que tuvo para el cineasta la labor educativa de film.factory, donde buscaba impulsar la formación y la libertad creativa de sus estudiantes.Por su parte, los directores expresaron su agradecimiento por la proyección y el homenaje a Tarr, además de compartir sus experiencias durante la realización de la película bajo su producción.Antes de la proyección, se presentó un fragmento de una videollamada por Zoom en la que los realizadores, entonces estudiantes, conversaron con Tarr y le pidieron que participara como productor de su filme. Amila Ramović Al terminar la función, se llevó a cabo una sesión de preguntas y respuestas. Los directores hablaron sobre cómo plasmaron sus estilos personales dentro de la cinta. Al respecto, Hernaiz Pidal resumió su experiencia con una frase: “Solo tuve que ser yo misma”.También les preguntaron qué significaba volver a ver su trabajo cinco años después de su estreno, a lo que contestaron que ya no eran las mismas personas y que el paso del tiempo se hacía evidente. Sin embargo, reconocieron que la película conservaba el lenguaje y la tristeza que impregnaban los espacios durante el confinamiento.Finalmente, compartieron algunas de las enseñanzas que recibieron de Tarr durante su formación. Vega recordó una reflexión del cineasta sobre la filmación de situaciones cotidianas y su relación con el lenguaje cinematográfico “Él nos decía: Filmas a un personaje hacer cosas cotidianas [...] todo eso son coreografías. Si todas esas cosas terminan siendo la mayor parte de una filmación, entonces, ¿dónde está la película?... Probablemente en un momento de honestidad”.Los directores agradecieron al público su asistencia y los invitaron a conocer sus respectivas obras cinematográficas.