10 · 5 · 21

Buñuel: La muerte en este jardín y Los ambiciosos

Por: Rafael Aviña

En medio de dos obras maestras como lo son Ensayo de un crimen (1955) y Nazarin (1958), Luis Buñuel logró levantar dos producciones europeas que aludían a México en varios sentidos. Así, tanto La muerte en este jardín/La mort en ce jardín, cuyo rodaje inició el 26 de marzo de 1956 en los Estudios Tepeyac, como Los ambiciosos/Fiévre monte á El Pao filmada entre mayo y junio de 1959, en los Estudios San Ángel, no solo comparten la dirección de Buñuel y la colaboración de Luis Alcoriza en su faceta de guionista, sino otros puntos en común.

Se trata de coproducciones con Francia filmadas en nuestro país, con el consabido doblaje al francés de los actores mexicanos, ambas fueron producidas por Óscar Dancigers y la banda sonora musical corre a cargo del compositor Paul Misraki. Las dos películas versan sobre dictadores de países imaginarios latinoamericanos, asuntos carcelarios, fascismo y también está presente la vulnerabilidad de los derechos humanos, presos políticos y, de manera curiosa e insólita, carecen de esa gracia y sátira buñueliana y sin asomo alguno de elementos atípicos o surrealistas.

La muerte en este jardín (1956, dir. Luis Buñuel)

La muerte en este jardín (1956, dir. Luis Buñuel)

En la primera, a partir de una novela de José-André Lacour, adaptada por Buñuel, Alcoriza, Raymond Queneau y Gabriel Arout, se narra la historia de Shark (Georges Marchal), aventurero europeo que se enfrenta a la tiranía del capitán Ferrero (Jorge Martínez de Hoyos) en una colonia minera. Más tarde, en plena selva, Shark, una prostituta (Simone Signoret), el viejo rebelde Castin (Charles Vanel), la bella joven muda María (Michèle Girardon) y un sacerdote jesuita (Michel Piccoli), viven varios peligros en medio del calor, las enfermedades y las pasiones. Con imágenes de Jorge Stahl Jr. y locaciones en Molino de Flores, Texcoco, y Cosamaloapan y Catemaco, en Veracruz, lo mejor de La muerte en este jardín es la presencia de actores mexicanos como: Víctor Junco, Luis Aceves Castañeda, José Chávez Trowe, Manuel Dondé, Alicia del Lago, Raúl Ramírez, José Muñoz, Chel López, Federico “Pichirilo” Curiel, Guillermo Hernández “Lobo Negro” y más, así como el grandioso actor español afincado en México Francisco Reiguera.

En su faceta de crítico de cine, el posterior cineasta Éric Rohmer le reprochó a Buñuel su “anarquismo trasnochado” y el hecho de haberse refugiado en la alegoría fácil y en la sátira. Asimismo, según relata Janet Alcoriza, en una carta escrita a su suegra Emilia, Luis Alcoriza, su marido se encerraba horas a escribir el guion, en una gélida oficina en París, por lo que terminó trabajando en la mansión de Queneau donde lo invitaban a comer a diario, algo insólito según Janet.

Los ambiciosos (1959, dir. Luis Buñuel)

Los ambiciosos (1959, dir. Luis Buñuel)

Por su parte, Los ambiciosos, inspirada en la novela de Henry Castillou, en versión fílmica de Buñuel, Alcoriza, Charles Dorat y Luis Sapin, con diálogos de este último (la versión mexicana fue supervisada por José Luis González de León) y fotografía de Gabriel Figueroa, relata la historia del gobernador de una colonia tropical penitenciaria en Ojeda, una isla en el Atlántico (locaciones: Acapulco, Guerrero; Cuernavaca, Tetecala y Tepoztlán, Morelos) que encarna Miguel Ángel Ferriz, cuya esposa Irene (María Félix en su única participación bajo las órdenes de Buñuel) lo engaña con el militar que interpreta Roberto Cañedo y, luego del asesinato del dictador, inicia una relación romántica con el discreto e idealista secretario de este: Vázquez (Gerard Philipe), quien logra mejorar las condiciones de los presos políticos.

Entre traiciones e intrigas políticas que involucran a figuras como Domingo y Andrés Soler, Víctor Junco, y a secundarios como José Muñoz, Raúl Dantés, José Chávez Trowe, Enrique Lucero, Luis Aceves Castañeda, David Reynoso y una muy jovencita Pilar Pellicer, se narra la poco verosímil historia de amor entre María y Philipe, en un filme que vale la pena, una vez más, por sus actores nacionales, sus locaciones y sus decenas de extras. Los ambiciosos, que hace alusión entre otros temas a una epidemia que se va apoderando del pueblo, intentó, a su vez, un esbozo sobre la ambición política y la miseria de las comunidades latinoamericanas, México entre ellas, así como las humillaciones que recibe María Félix por parte del corrupto Gual (Jean Servais). Por cierto, Gerard Philipe fallecería pocos meses después del rodaje enlutando este filme y el cine francés de ese momento. La muerte en este jardín y Los ambiciosos, se estrenaron respectivamente en 1960 en el cine México y Roble, con tan solo cuatro meses de diferencia.