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Xposed premia a mujeres realizadoras en su 13ª edición

Por: Patricia Ríos

El Festival de Cine Queer de Berlín XPOSED llegó al fin de su 13ª edición el pasado domingo 27 de mayo. Este año incluyó trabajos premiados mundialmente como Les Vies de Thérèse y Les Iles, ganadoras de la Queer Palm, así como Three Centimetres, cortometraje ganador del Teddy Award. Asimismo, la legendaria directora austriaca Mara Mattuschka presentó su última película Phaidros y dio una clase magistral donde platicó de sus inicios en el cortometraje.

Para el Programa Diversidad Sexual + Morelia representó un ocasión excepcional pues el cine mexicano tuvo una noche especial en un programa invitado al Festival titulado “Cuerpos, juegos y territorios”, que causó un impacto conmovedor en el público internacional debido a la crudeza y sinceridad con la que los seis cortometrajes presentados retratan la diversidad sexual en diferentes regiones y contextos del país.

El festival culminó con la entrega de los premios Lolly, en los que el jurado integrado por el director Lasse Langström, la directora y fotógrafa Zara Zandieh y el curador del Programa de Diversidad + de Morelia Antonio Harfuch, seleccionaron a los cortometrajes ganadores en las diferentes categorías, así como al ganador del Queer Short Film Fund, del cual la misma Zandieh fue ganadora en 2016. Durante la ceremonia se hizo dio una declaración sobre la importancia de las mujeres cineastas este año (siendo todas las ganadoras mujeres), así como un reconocimiento a cada uno de los participantes bajo una ideología de solidaridad frente al espíritu capitalista.

Para el fundador y co-director del festival, Bartholomew Sammut, todos los proyectos son ganadores: “Si no creyéramos que cada uno de ellos puede ganar no los habríamos seleccionado en primer lugar, lo mismo sucede con el Fondo, pero el que estos trabajos hayan resaltado para el jurado les da algo extra, especialmente después de una deliberación tan comprometida, bien pensada y seria” menciona Bartholomew.

El filme de clausura fue Who Will Fuck Daddy del miembro del jurado Lasse Langström, destaca por su estilo onírico en la exploración del género y la sexualidad: “Este es un trabajo que vino desde lo interno, en lugar de lo externo” mencionó el director quien nos brinda a través de su trabajo, un renacimiento personal.

Acompañando este extraordinario proyecto se presentó el cortometraje de producción estadounidense, colombiana y mexicana BorderHole de Amber Bermak y Nadia Granados, quienes se habían presentando en la edición anterior de XPOSED y en el Programa “Xposed en Morelia” en 2017, con su trabajo Tell me When you Die. Nuevamente aplicando el estilo video-performance, las directoras hacen un documental experimental de denuncia, esta vez concentrándose en el discurso de odio estadounidense enfocado en la escisión ellos-nosotros. El país de la libertada con su skyline de progreso industrial y mercantil, es presentando como un sistema de violencia que perpetúa el control y la vigilancia, bajo la excusa de protección contra aquellos peligros “incomprensibles” e “irracionales” que se encarnan en los no-americanos. El cuerpo de la mujer es víctima de este sistema, ya sea la muerte dentro de una bolsa de plástico o la vida enraizada en la cocina.

Debido a su atrevida exploración de las fronteras intangibles dentro de las cuales se rechaza violentamente el cuerpo de la mujer, este cortometraje recibió Mención Honorífica a Mejor Cortometraje XPOSED, categoría en la que resultó el empate de My Own Wings de Katia Repina y Carla Moral, y Latifúndio de Érica Sarmet. El primer cortometraje se enfoca en diversas experiencias de personas intersexuales, trascendiendo lengua, nacionalidad y subjetividad, pero manteniendo en mira las barreras familiares, sociales y personales, gobernadas por la vergüenza que afecta no sólo la visibilización frente a los demás, sino la visión de sus propios cuerpos.

Por su parte, Latifúndio, el primer cortometraje de la brasileña Érica Sarmet resultó ganador gracias a que “creó y nos invitó a un espacio queer dinámico tanto para la risa como para el pensamiento envuelto en una atractiva banda sonora”. En un trabajo atrevido y sin miedo, este cortometraje experimental que formó parte del Programa “Perversión y decadencia” se acerca al cuerpo femenino más allá de lo que lo conforma como materia.

En la categoría Mejor Cortometraje Alemán el ganador fue el formidable Riot Not Diet de Julia Fuhr Mann. Se trata de una película feminista y queer que representa el cuerpo de la mujer “con gracia, en una manera poética, utópica, visualmente cargada y sin vergüenza”. La identidad corporal está definida por su politización y estandarización. En este cortometraje vemos el cuerpo de la mujer en sus detalles e implicaciones sociales. Partiendo de su desnudez nos acercamos íntimamente a los poros y lunares de sus personajes, pero al ser abierto el panorama, las encontramos desafiando la reducción de su carne a su potencial productivo del sistema capitalista, así como el reproductivo, naciente de su construcción como entidad de deseo sexual: “Quería expresar a través del cuerpo, cómo es la mujer en la sociedad”, menciona la joven directora.

En dicha categoría, la Mención Honorífica fue para Va-Bene de Brenda Jorde, documental sobre el artista que da nombre al trabajo. Va-Bene resultó haber nacido en África, pero no por ello se siente obligado ni a dar un discurso artístico africano, ni a aceptar su perfomance como un arte normalizado a lo occidental; él, tanto en su vida artística como personal, va en contra de cualquier categoría. En las culturas donde la mujer es considerada como inferior, su cuerpo es más político que el de cualquier otro. Así, argumentando que el género es performativo en cuanto a la identidad que proyectamos a los demás, Va-Bene incursiona en “los rituales de convertirse en el Otro”, a riesgo de ser percibido como “demoniaco” o “anticristo”. Su directora menciona: “Es un retrato, pero también es un statement, Va-Bene empieza a ser él mismo partiendo de la irritación social”.

Merle Groneweg, co-directora del festival, menciona que la importancia de dar reconocimientos de este tipo se puede apreciar particularmente en este último trabajo: “Es la primera película de Jorde, ella hizo todo, desde el guion hasta la edición y no sabía lo que le deparaba el futuro cinematográfico o si tan siquiera esperaba uno, pero tal vez a partir de esta experiencia haya recibido un empujón para seguir, eso significa mucho para mí”.

Finalmente, el Premio del Público fue para Everything I´m Not de Roman Manfredi, quien retrata a mujeres en Reino Unido según su identidad de género y orientación sexual, no a partir de sus rostros, sino de un acercamiento íntimo y personal a sus hogares que develan la dinámica de pareja. Con gran carisma, el cortometraje antepone el amor al juicio social: “Si entras a mi hogar verás mi homosexualidad en todos lados, algo que no podemos expresar afuera”, menciona una de sus entrevistadas. De este modo, Manfredi encontró una solución a sus dudas sobre la representación exterior, optando por los elementos con los que se construye el hogar.

Tanto Sammut como Groneweg encuentran la importancia de los festivales en la oportunidad que se le brinda al público de ver cine que de otro modo no verían, de apoyar proyectos a los cuales no se les da prioridad de financiamiento: “Permitir que la gente vea cine queer. Dar apoyo para que se hagan más películas y los cineastas se puedan desarrollar. Descubrir y reconocer el trabajo. Eso siempre será lo importante para nosotros”, expresa el fundador el último día de la 13ª edición del festival.

Es así que el ganador del Queer Short Film Fund, encargado de apoyar los proyectos cinematográficos queer mediante un concurso basado en el pitch de sus guiones, fue para Beer! Beer! de Popo Fan, debido a que “no hay suficientes comedias de calidad que reflejen la ironía and verdadera naturaleza de las relaciones LGBT, frecuentemente definidas por roles de activo-pasivo”. Gracias a que el director busca desafiar estas preconcepciones y estereotipos a través de la risa, se le confía explorar las identidades sexuales berlinesas con esta energía única.

Por su parte, Groneweg expresó que la importancia de XPOSED radica en las preguntas que suscita, necesarias para la conversación alrededor de la representación y valor político que las personas pueden encontrar reflejadas en la pantalla: “Queríamos hacer un programa diverso en todos sus sentidos, en términos de cuerpos e identidades, de formas narrativas, historias y nacionalidades. Estoy agradecida por los resultados y emocionada por el próximo año”.

El Festival XPOSED no sólo garantiza un espacio de proyección, discusión e intercambio de cine queer, sino también el apoyo indispensable para el desarrollo de proyectos. Este año, enfocado en la diversidad sexual, la corporalidad, el cine hecho por mujeres y el cine internacional, ha sido fiel a su propósito inicial: ofrecer películas que impacten, desafíen y cuestionen. El Programa de Diversidad + de Morelia felicita a todas sus ganadoras, así como a todos los proyectos que participaron, al formidable equipo de XPOSED que con pasión logra sacar este proyecto adelante cada año, y a los cineastas mexicanos quienes presentaron sus trabajos causando concientización y un acercamiento extraordinariamente emocional en el público.