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Perfiles FICM: Julio Hernández Cordón, director de Cómprame un revólver

El cineasta mexicano-guatemalteco, nacido en Raleigh, Carolina del Norte, Julio Hernández Cordón, presentó Cómprame un revólver en la 50ª Quincena de Realizadores, sección paralela del Festival Internacional de Cine de Cannes. Esta es la primera vez que una película suya llega a este festival.

Hernández Cordón ganó el Premio Guerrero a Largometraje Mexicano y una Mención Especial en el 13° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) por Te prometo anarquía y el Premio al Mejor Largometraje Mexicano por Las marimbas del infierno en el FICM 2010.

Julio Hernández Cordón compartió algunas de sus experiencias filmando su más reciente película, Cómprame un revólver, y platicó con nosotros sobre el cine y su función social.

Cómprame un revolver (2018, dir. Julio Hernandez Cordón)

Cómprame un revolver (2018, dir. Julio Hernandez Cordón)

Inspiración

Con esta película quise recordar las cosas que me gustaban de niño, Mad Max (1979, dir. George Miller), Las aventuras de Huckleberry Finn y el béisbol. Eso lo quise mezclar con lo que sucede actualmente en México con las mujeres; el cómo un padre queriendo proteger a su hija, termina siendo protegido por ella.

Cuando decidí incluir a mis hijas en este proyecto, mi hija de diez años actúa en la película, les dije que las invitaba a jugar al set, que las invitaba a ver cómo jugaba cuando era niño. Así es como surgen los personajes de los otros niños, un poco teniendo como referencia a Peter Pan.

Sobre el proceso de filmación

Cómprame un revólver se rodó con puras improvisaciones,  no ensayamos, no se leyó el guión para darle naturalidad a la historia. Como trabajo con improvisación, termino de escribir mis películas en la edición, en el montaje. Voy desechando muchas cosas, dándole sentido a otras y cambiando el orden de las escenas.

El director y los actores somos los únicos que no trabajamos con equipo, mi trabajo es seducir a los productores para que me den el apoyo y los permisos para realizar la película; lo mismo sucede con los actores, hay que seducirlos para que formen parte de la historia y tengan la confianza de creer en lo que les pido. No suelo trabajar con actores profesionales. No someto a nadie con mis ideas, trato de seducirlos y explicarles por qué creo que la historia debe ser narrada de cierta manera. Siempre intento probar, grabarlo y ver si funciona.

Las influencias de Julio Hernández Cordón

La Nueva Ola Francesa me inspira, me gusta y además, fueron los creadores de la Quincena de Realizadores. Hay tantos colegas; desde “El indio” Fernández hasta Reygadas, Sergio Leone, no sé, hay tantos que si menciono a algunos voy a a dejar fuera a otros y luego me voy a arrepentir.

Historias marginales

Pienso que son muchas razones por las cuales hago cine enfocado en temáticas sociales. Tiene que ver con los cineastas que me gustan, con la música que escuché de adolescente, el lugar donde vivo y he vivido. El arte o la creación exorcizan los demonios de los artistas; no me imagino a “Los Tigres del Norte” tocando canciones diferentes o a “La maldita vecindad”, por ejemplo. Todo tiene que con el contexto en el que te desarrollas.

Sobre la función social del cine

El cine tiene ese reflejo y la documentación de un lugar. Hay cine para entretenerse pero también hay cine para generar un diálogo y para crear registro. Creo que lo más importante es que en veinte o treinta años, la gente pueda ver una película y entender por qué en ese momento se está viviendo tal situación, de dónde viene o cómo lo abordaban, qué emociones motivaban ciertas situaciones.

Considero que es parte de la historia de México, si no hubiera registro de cómo los mayas veían su mundo, no sabríamos nada de ellos. Entonces, creo que el cine tiene esa misma función social del cine.

¿Volverías a hacer cine documental?

Respeto mucho al documental, me parece algo muy complejo. Me gusta más mezclar la realidad con la ficción