10 · 20 · 21

La identidad, la ausencia y la orfandad: Entrevista a Lorenzo Vigas

Por: Alonso Díaz de la Vega @diazdelavega1

Lorenzo Vigas ha ido construyendo una filmografía de la ausencia paterna que empezó con su cortometraje Los elefantes nunca olvidan (2004) y que ahora cierra como trilogía con La caja (2021). En estas películas, donde se incluye también su primer largometraje, Desde allá (2015), hay elementos que abarcan la marginalidad y la violencia pero el director venezolano considera, al menos en el caso de La caja, que el pivote de la trama es la identidad, manifiesta en diversos niveles, desde lo individual hasta lo colectivo. La película también demuestra la consolidación de un estilo discreto que mantiene a la audiencia atenta a las piezas de un rompecabezas que lentamente va adquiriendo forma para evitar la simplicidad de una narración convencional.

En La caja, seleccionada para competir en el pasado Festival de Cine de Venecia por el León de Oro, y ganadora del Leoncino d’Oro, Vigas muestra el viaje de un niño que llega a Chihuaha para recoger los restos de su padre, que murió en circunstancias desconocidas, y luego cree encontrarlo en un hombre que lo incluirá en su mundo de explotación laboral. A este último lo interpreta Hernán Mendoza con una variedad agridulce, mientras que Hatzin Navarrete, un joven debutante, aporta espontaneidad y franqueza al rol del huérfano. Vigas nos habló sobre el proceso de encontrar a Navarrete y nos describió su exploración de este mundo opresivo. Reproducimos ahora nuestra conversación completa.

Lorenzo Vigas

Lorenzo Vigas

Alonso Díaz de la Vega: Me gustaría empezar preguntándote por una temática que has trabajado a lo largo de tus películas, qué es la ausencia paterna y la búsqueda de los personajes protagónicos por esa figura ¿ La caja parte de esa idea qué has hecho antes o parte de los temas de explotación laboral que representas en la película?

Lorenzo Vigas: Pues mira, el tema de la película son las consecuencias de la orfandad, el tema laboral es un tema que no es central. El corazón de la película es este niño desesperado por tratar de llenar la ausencia de afecto del padre que no tuvo cuando era niño y qué está dispuesto a hacer él para llenar ese vacío que todos los niños necesitan, y luego, cuando no lo tienes, qué estás dispuesto a hacer para tenerlo. También cuáles son las consecuencias de no haber tenido esa figura paterna en la casa; ese es el tema central de la película, todos los otros temas que están son importantes porque son el contexto del lugar en dónde se mueve la película, que es Chihuahua.

ADV: Este contexto de Chihuahua ¿Cómo te interesas en él?

LV: Es inevitable que si tienes más de 20 años viviendo aquí ,como yo,  no estar afectado y no estar al tanto de la situación que se vive en este estado y en otros del norte de México. Entonces, cuando está esta historia del protagonista que se va al norte, salieron estos temas de forma natural y orgánica; entraron los temas de la gente que trabaja en las maquiladoras en Juárez y en la zona, el tema de las mujeres desaparecidas, son cosas que entraron y que tienen que ver con la identidad. Si te pones a pensar el tema de fondo de la película es la identidad. La búsqueda de identidad por parte del niño, la identidad de los cuerpos que desaparecen, la identidad de un país que también está buscando su identidad.

También el tema de los trabajadores, la forma en que los trabajadores carecen de una identidad porque pasan a ser números y pasan a ser parte de una masa; por eso hay una falta de identidad en ellos. Luego, el tema de la identidad de los cadáveres que aparecen en las fosas comunes, entonces yo creo que el tema de la identidad es el fondo de la película y la razón por la que todos estos temas funcionan, es decir, no se molestan los unos a los otros es porque la palabra, el tema de la identidad, los une.

ADV: Ahora, la paternidad que reaparece de alguna forma para el protagonista era una figura violenta y problemática ¿Tú sientes que eso es parte de la explicación de los problemas sistémicos en el universo de la película?

LV: Mira, yo creo que sí. Hay una parte de la película en que culpan a los narcos, bueno en realidad todos culpan a los narcos cuando el problema empieza en la casa, y yo creo que la película lo deja claro.

La caja (2021, dir. Lorenzo Vigas)

ADV: Algo que me llama la atención en este mundo que construyes es cómo la violencia se convierte en un modo de adquirir ciertos privilegios ¿Crees que el capitalismo provoca una cierta clase de competencia caníbal en la clase trabajadora?

LV: Pues mira, saber mentir es una parte fundamental en la sociedad en México, el que no sabe mentir pues no avanza; por eso Hernán le enseña a mentir a Hatzin. Yo pienso que lo hace con la mejor intención porque si no lo enseña mentir el niño no va a poder hacer nada.

Yo pienso que el personaje de Hernán es un eslabón más de algo mucho más grande, de un sistema opresor que se siente que está encima de los personajes de la película y que los tiene a todos metidos en una caja . Yo no lo siento a él como una persona malvada, es una persona que está haciendo todo lo posible para que a su familia le vaya bien, para que a su hija no le falte nada; es un engranaje más de un sistema, pero no es un sistema únicamente mexicano es un sistema que empieza en China y que puede estar en Estados Unidos también, obviamente. Es un sistema mucho más grande que los personajes.

ADV: Me gustaría preguntarte sobre Hatzin, tengo entendido que lo buscaste a través de una convocatoria, que él no es un artista profesional ¿Cómo fue el trabajo con él a lo largo de la película?

LV: Yo creo que Hatzin es un gran talento, es una persona que va a tener una gran carrera en México; es un gran talento mexicano. Toda la película recae en sus hombros y no es tan fácil que un niño de 13 años sostenga la película; eso te dice muchas cosas del potencial de ese actor. Para el personaje de Hatzin hice un casting muy grande en la Ciudad de México con Viridiana Olvera, la directora de casting, visitamos ,bueno, ella visitó cientos de colegios y grababa videos de los estudiantes. Yo sabía que quería trabajar con un nuevo actor; y fue literalmente un trabajo de una búsqueda muy meticulosa, muy larga y que nos llevó meses. Hicimos algunos talleres con otros personajes que tampoco son actores, la chica que hace el personaje de Laura tampoco es actriz . Una semana antes conseguimos a Hatzin, lo cual fue bastante a última hora, fue en la raya porque ya nos íbamos a Chihuahua ; yo tenía otros dos candidatos pero ninguno me apasionaba y cuando llegó Hatzin inmediatamente hicimos una prueba él y Hernán Mendoza; la expresividad, la potencia en la mirada, su silencio, su contención y su talento hicieron que yo me decantara por él.

ADV: He platicado con otros directores que señalan que los no actores les aportan mucho, incluso a un nivel dramático porque ellos pueden compartir un poco de sus experiencias en las películas en tu caso ¿Qué aportan los no actores?

LV: Yo pienso que no hay nada mejor que trabajar con un buen actor , el caso de Hernán Mendoza por ejemplo a quién no le hice casting porque yo sabía que él era mi actor; entonces cuando tienes un actor maravilloso pues no hay nada como eso. En el caso de un joven , un niño de trece años yo creo que a veces conviene trabajar con un no actor, en el caso de Hatzin, yo sabía que, al igual que su personaje, tenía una relación complicada con su padre y entonces hay veces donde no vas a encontrar lo que buscas en un actor, en estos casos es un es mejor un no actor. Pero me gusta combinarlos, yo creo que es bueno.

ADV: Me gustaría preguntarte sobre tu estilo, yo creo que ya estaba muy formado desde tu primer largometraje Desde allá, creo que es un estilo que tiende al fuera de cuadro, a la sutileza, a evitar mostrar las cosas de forma absolutamente clara ¿Cómo llegas a eso: es algo que tú tenías muy bien razonado, tú ya querías hacer un cine más discreto o es algo que simplemente fluyó para ti?

LV: Pues mira, yo creo que uno hace las películas que uno puede hacer y no las que quiere hacer. El cine que hago es el cine que puedo hacer, me gustaría hacer otro tipo de cine, quizás, pero al final la forma de contar historias tiene que ver mucho con tu esencia cómo ser humano y en realidad, yo creo que este cine que hago es el que más se conecta con lo que soy cómo espectador. Cuando veo una película que explica demasiado, que no me deja usar mi imaginación, es una película que no me gusta; me gusta el cine que me hace involucrarme desde el punto de vista del espectador y que me hace involucrarme de forma que mis emociones completen la película. Por eso creo que entonces hago el cine que hago. Lo más probable es que si me pidieran que hiciera una película distinta, más descriptiva sobre las emociones quizás, no me quedaría bien por eso te digo que uno hace las películas que puede hacer, no las que quiere hacer. Esa sensibilidad de contar así las historias yo creo que tiene que ver con mi esencia, pero no es algo planificado, no es algo consciente es más bien inconsciente; es un proceso inconsciente.

ADV: Y finalmente, quería preguntarte ¿Tú crees que el cine tiene la capacidad de cambiar situaciones como las que nos muestran en La caja?

LV: No, yo creo que no. Yo creo que primero el arte no debe de tener una función específica , y las películas no deben esperar cambiar una situación. Creo que son problemáticas demasiado complejas; lo que sí pueden ,yo creo, es empezar un diálogo de diferentes situaciones y este diálogo si se suma otro diálogo, puede empezar a cambiar situaciones, no creo que el cine pueda hacerlo por sí solo. Pero sí creo que es importante sobre todo ser honesto con la situación del país, con la situación humana. Lo que reprocho es el cine que no es honesto con la realidad, creo que debe haber una honestidad absoluta en relación contigo mismo, una honestidad contigo como creador, y luego una honestidad también con el contexto que estás retratando.