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Comedia incómoda: Entrevista a Augusto Mendoza, guionista de Chicuarotes

Por: Gabriela Martínez @GabbMartivel

El segundo largometraje de Gael García Bernal, Chicuarotes, se estrena en salas mexicanas este fin de semana, luego de haber tenido una función especial fuera de competencia en el 72° Festival de Cine de Cannes.

Chicuarotes cuenta la historia de Cagalera y Moloteco, dos jóvenes originarios de San Gregorio Atlapulco, quienes buscan alejarse a toda costa de la complicada situación en la que viven. Cuando se enteran de la oportunidad de comprar una plaza en el sindicato de electricistas  que podría transformar sus vidas, se adentran en el oscuro mundo criminal de la Ciudad de México, en un intento por comprar su libertad.

El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) tuvo la oportunidad de platicar con Augusto Mendoza, quien escribió la historia de Cagalera y Moloteco. Mendoza contó su experiencia al escribir este guion y nos contó trabajando en cine y televisión.

Augusto Mendoza

Augusto Mendoza | FOTO: Luis Peagui, México.com

FICM: ¿Cómo te iniciaste como guionista?

Augusto Mendoza: Estudié el curso de guion en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y al terminar entré a trabajar a Televisa con Eugenio Derbez escribiendo sketches, un poco de todo, hasta que me quedé como uno de los escritores de La Familia P. Luche, la primera temporada. Ahí estuve como dos años.

He hecho mucha televisión. En Tv Azteca estuve en Descontrol.

Luego me compraron el guion de Chicuarotes hace como doce, trece años y gracias a ese guion, Diego Luna me invitó a escribir Abel (2010), luego Mr. Pig (2016), El Santos contra la tetona Mendoza (2012) y así empezó mi carrera en el cine.

FICM: Dices que el guion tiene unos doce o trece años, ¿cambió algo desde que lo escribiste hasta que se filmó?

AM: No mucho, la verdad. Estoy acostumbrado a que los guiones cambien 180° como Mr. Pig, por ejemplo, cambió varias veces totalmente y Chicuarotes no tanto, sí hubo algunos cambios pero no tanto.

Creo que eso es importante porque cuando lo escribí, tenía la misma edad que los protagonistas. Aunque ahorita ya han pasado muchos años, creo que sí se siente en el guion esa juventud, esas ganas.

FICM: ¿Qué tan personal es el guion de Chicuarotes?

AM: Es muy muy personal. Cuando lo escribí me sentía como en una situación similar a la del Cagalera y Molotleco. Así como sin opciones, enojado, decepcionado con todo, como en el hoyo. El guion me sirvió para salir de ese hoyo. Ahora que la veo, me doy cuenta de que ya no estoy en ese lugar, reconozco que estuve ahí, pero ya no. Hoy en día ya no escribiría algo así.

FICM: ¿Cómo llegó el guion a Gael García?

AM: Los primeros que notaron algo en el guion y me ayudaron muchísimo a trabajarlo fueron Carlos Cuarón y Juan Elías Tovar que en ese tiempo estaban en Producciones Anhelo, la productora de Alfonso Cuarón y Jorge Vergara.

Originalmente la idea era que lo hicieran ellos, Anhelo, pero cerró la productora y ellos le mandaron el guion a Kyzza Terrazas, que era el encargado de desarrollo en Canana, le gustó el guion, se lo pasó a Gael, le gustó y me lo compraron.

FICM: ¿Cómo es tu trabajo creativo para escribir un guion?

AM: Normalmente es como si se unieran dos ideas para crear una tercera y ahí es cuando te das cuenta que ahí podría haber una película.

Para Chicuarotes un primo me contó que un compañero suyo de la preparatoria fue asaltado en el microbus por unos payasitos, entonces hice esa escena sin saber quiénes eran esos personajes, sin saber de dónde venían. De pronto siguió la historia, las primeras 30 páginas las escribí de una sola sentada porque me di cuenta que ahí tenía todas estas otras historias del pueblo de Tulyehualco, de donde soy, y descubrí que ahí había material para una película. Así dejé que saliera todo.

FICM: ¿Tuviste que autocesurarte al momento de escribir el guion de Chicuarotes?

AM: Más bien tuve que cambiar muchas cosas, acomodar lo que le pasaban a los personajes. Tuve que tomar todas esas historias para adaptarlas a una sola.

Dejé que saliera todo, a lo mejor salió demasiado, pero necesitaba expresarlo. Cosas familiares, eso me da mucho nervio porque ellos están ahí y no sé cuáles sean sus reacciones al verse.

FICM: ¿Qué tan diferente es escribir un guion para televisión de uno para cine?

AM: Para televisión, la presión del tiempo siempre es tu peor enemigo. Con Derbez una vez tuve que escribir un guion en un día, ese es mi récord; el episodio se grababa al día siguiente. Y bueno, hay menos libertad, no te puedes pasar años trabajando una idea. De pronto en televisión sucede que te dicen “conseguimos este actor, hay que ver cómo lo metemos” o “este actor ya no quiso, entonces hay que quitarlo”, a veces es una locura. También es padre.

FICM: En Chicuarotes hay algunos momentos de comedia, ¿prefieres escribir comedia o drama?

AM: La comedia siempre ha sido mi género favorito. También me gusta que no sea sólo comedia, que tenga algo más y en Chicuarotes toda la comedia es muy incómoda, a veces inapropiada y oscura. Toda la película está llena de comedia, tal vez de cosas de las que no deberíamos reírnos a veces.

Chicuarotes es muy violenta y creo que la comedia tiene su origen en la violencia. Ahí tenemos a “El gordo y el flaco” que todo el tiempo se estaban golpeando.

FICM: ¿Qué significó para ti ver que la película se estrenó en Cannes?

AM: Padrísimo, fue increíble. Es el festival más grande del mundo. Es una película a la que le tengo mucho cariño y hace tantos años que la escribí. Increíble.

Chicuarotes

FOTO: Andrea Rendón.

FICM: ¿Ya tienes en mente tu próxima historia?

AM: Sí, ahorita la que más me gusta es una sobre un hospital en México con todas las carencias y problemas que tiene. Es un guion de cine.

Sigo trabajando para televisión. Ahorita estuve en la segunda temporada de Diablero, estoy desarrollando una serie también.

FICM: ¿Qué prefieres, el cine o la televisión?

AM: El cine. Ahorita hay mucho chance de probar cosas distintas con las series, pero el cine es algo muy especial. Hay más libertad, más chance de experimentar y explorar cosas nuevas que a lo mejor en la televisión o en las series es más difícil. La televisión te permite explorar narrativas a largo plazo y eso también es muy padre.

FICM: ¿Qué crees que hace falta para que los guionistas mexicanos tengan la misma proyección internacional que los directores?

AM: No sé. Creo que por nuestra propia naturaleza los guionistas sí somos menos extrovertidos, al menos en mi caso. Lo que sí creo es que el cine es un trabajo colaborativo donde el director es quien al final tiene la última palabra, es el último autor. No sé si deberíamos estar más presentes.