08 · 28 · 13

El FICM 2013 rinde homenaje a José Rubén Romero

Dentro del marco del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), cada año se celebra a una figura importante del cine mexicano nacida en Michoacán. En 2012, el FICM homenajeó al cinefotógrafo José Ortiz Ramos y, en años anteriores, el festival ha rendido homenaje a los realizadores Miguel Contreras Torres, Fernando Méndez y los Hermanos Alva; al cinefotógrafo Ezequiel Carrasco; a las actrices Stella Inda y Lilia Prado; y a los actores Julio Alemán y Damián Alcázar.

En nuestra edición número once, nos llena de entusiasmo anunciar que gracias al invaluable apoyo de la Filmoteca de la UNAM y la Fundación Televisa, el FICM rendirá tributo al escritor, diplomático y académico de origen michoacano José Rubén Romero. La novela más famosa de Rubén Romero, La vida inútil de Pito Pérez (1938) fue adaptada al cine en tres ocasiones; por Miguel Contreras Torres en 1943, por Juan Bustillo Oro en 1956, y por Roberto Gavaldón en 1969. Además, su obra Rosenda (1946) fue trasladada a la pantalla grande por Julio Bracho en 1948. En el 11º FICM se exhibirán La vida inútil de Pito Pérez, de Contreras Torres, y Rosenda.

{{Rosenda}} (1948), de Julio Bracho

A continuación presentamos el primer fragmento del texto “Entre el pintoresquismo y el costumbrismo provincianos” escrito por el investigador Eduardo de la Vega Alfaro sobre la obra de José Rubén Romero:

“A mediados de diciembre de 1943, el cineasta michoacano Miguel Contreras Torres, ya muy conocido por su larga trayectoria en el medio fílmico, daba comienzo al rodaje de La vida inútil de Pito Pérez, primera adaptación de la novela homónima de su paisano, José Rubén Romero González (Cotija de la Paz, 25 de septiembre de 1890-Ciudad de México, 4 de julio de 1952), quien en aquel momento era miembro de la Academia Mexicana de la Lengua (a la que había ingresado el 21 de agosto de 1941) y fungía como Rector interino de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. La versión fílmica de la novela consagratoria del célebre escritor cotijense había sido concebida por Contreras Torres desde al menos cuatro años atrás, poco después de que ese texto, escrito en Río de Janeiro, Brasil, mientras su autor cumplía una de sus varias misiones diplomáticas, comenzara a alcanzar un éxito inusitado. En buena parte de su amplia obra literaria, José Rubén Romero había dejado plasmadas algunas de sus experiencias (y desencantos) como militante del movimiento maderista en Michoacán y como funcionario de los gobiernos emanados de la Revolución liberal de 1910-1917, este último rubro en buena medida logrado gracias al constante apoyo de su también paisano, el ingeniero y militar Pascual Ortiz Rubio, presidente de la República durante el apogeo del “Maximato Callista”…

En el caso de La vida inútil de Pito Pérez, la exaltación del trabajo literario de José Rubén Romero se hizo por medio de un sobrio y eficaz traslado de las tragicómicas peripecias de un vagabundo alcohólico y “filósofo nato” que regresaba a su natal Santa Clara del Cobre luego de una larga ausencia para intentar reincorporarse a la vida típicamente pueblerina, sin poder lograrlo…

{{La vida inútil de Pito Pérez}} (1943), de Miguel Contreras Torres

Luego de su estreno, llevado a cabo el 2 de marzo de 1944 en el cine Palacio de la capital del país, la cinta de Contreras Torres fue objeto de una buena cantidad de críticas favorables que sobre todo destacaron el espléndido trabajo histriónico del protagonista. Pero su condición de clásico del cine nacional radica principalmente en la manera en que el realizador fue suficientemente capaz de acercarse no tanto al personaje en sí, que nunca supera dialécticamente sus atributos de paria vuelto víctima de la sociedad a la que pertenece por más que quiera rebelarse contra ella, sino a la atmósfera pueblerina que lo rodea, captada con un sentimiento auténtico y gran sobriedad por los camarógrafos Ross Fischer e Ignacio Torres, cuyo acendrado pintoresquismo provinciano entronca en buen nivel con la estética nacionalista de una época en la que el país parecía requerir más que nunca (son los años de la Segunda Guerra Mundial) de ese tipo de referentes visuales y justo en el momento en que la cinematografía mexicana se está consolidando como la industria cultural más importante del mundo de habla hispana.”

El ensayo completo estará disponible en el catálogo del FICM 2013, el cual podrán comprar en taquilla o descargar desde nuestra página web en fechas más cercanas al inicio del festival.