29 · 10 · 26 Detrás de cámaras con LCI Seguros: La logística y prevención que hacen posible el FICM Compartir en twitter Compartir en facebook Compartir con correo Copiar al portapapeles Detrás de cada proyección, alfombra roja y sala llena del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), hay meses de planeación, un equipo que cuida cada detalle y una logística que debe anticiparse a los imprevistos. La realización de un evento de esta magnitud requiere no solo experiencia y coordinación, sino también aliados capaces de respaldar el trabajo que hay detrás de cada edición.Conversamos con Roxana Alejo, administradora del FICM, sobre los retos que implica organizar el festival, la importancia de prever los riesgos durante la producción y el valor de contar con aliados especializados. Desde hace 15 años, LCI Seguros, empresa especializada en seguros y servicios para la industria del entretenimiento y la producción audiovisual, acompaña al festival como un aliado estratégico para brindar respaldo y contribuir a que cada edición se desarrolle de la mejor manera.FICM: Lo que el público disfruta es el resultado final de un esfuerzo monumental que ocurre durante mucho tiempo. Hablemos de lo que no se ve para que el festival se realice de manera exitosa.Roxana Alejo: Esta parte es todo aquello que no se ve. La gente llega a las salas de cine y a partir de eso empiezan a disfrutar de una función. Pero si nos vamos hacia atrás, vemos que hay mucha logística, hay personas, hay equipos, hay entusiasmo y también hay muchos imprevistos. Es esa parte que esperamos que la gente del público no vea. Sin embargo, desde adentro tenemos que estar atendiendo.FICM: ¿Cuáles son los riesgos que deben preverse, cubrirse y pensarse en la organización de un evento de estas características?RA: La planeación del festival es fundamental y obviamente tenemos un minuto a minuto de lo que tiene que estar pasando a lo largo de todos estos meses porque, si bien el festival dura una semana, la planeación nos lleva casi todo el año. En este sentido, hay muchas cosas que tenemos que estar previendo; la experiencia durante estos 24 años que tiene el festival nos ha ayudado a minimizar estos imprevistos. Sin embargo, siempre hay cosas que no tenemos en cuenta o que suceden en un momento imprevisto, ahí tenemos que cuidar a nuestros invitados, cuidar a las personas que participan en las funciones y también cuidar a nuestro club. Entonces, tenemos que llevarlo desde la planeación hasta el momento en que se va a ejecutar de forma minuciosa, poniendo atención en cada uno de los pasos que damos.FICM: LCI ha sido un aliado del festival por varios años. Cuéntanos, ¿cómo ha apoyado al FICM a ejecutarse de manera exitosa, previniendo los riesgos que implica la ejecución del festival?RA: LCI lleva con el festival de Morelia 15 años. Durante este tiempo también ha habido una evolución en todos los procesos. Hace 15 años todavía transportaban las latas, las películas, porque todavía estaban en celuloide. En aquellos momentos, recuerdo que alguna vez una camioneta se descompuso, varias latas se quedaron varadas. Teníamos que actuar inmediatamente.Con el paso de los años, ya no hay esas latas. Ahora ya son KDM que se suben a un servidor, pero aún así tenemos todavía películas en este festival que vienen en celuloide y que nos las mandan de desde muy lejos. Entonces, cuidar todo ese proceso para que la película llegue a su destino, es algo de lo que LCI se ha encargado.Nos ha acompañado también en momentos donde se extravían esas películas en las paqueterías. Esas son cosas que, si bien queremos prever, no es posible hacerlo, pero LCI nos ha ayudado a aminorar este tipo de cargas.FICM: Para finalizar, háblanos desde la organización, tu como mente maestra que tiene que ver el festival desde un ángulo de números y prevención, ¿cuál es la importancia de tener un seguro especializado en las industrias creativas y en los festivales de cine?RA: LCI nos ha acompañado durante todo este tiempo. En cuestiones de asesoría, es muy importante contar con alguien que entienda cómo funciona la industria cinematográfica. No es como un seguro de auto donde en realidad todos los casos son iguales; la industria del cine es muy particular y ellos conocen los procesos, las formas, los equipos e incluso los presupuestos.Con base en eso, es mucho más fácil dialogar. Si hablamos de un DCP, ellos entienden qué significa; conocen los riesgos que puede haber y, en ese mismo sentido, nos pueden asesorar con precisión. Entonces, esa experiencia que LCI tiene en la industria es fundamental para que nosotros también podamos respirar con tranquilidad.