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Ansias de matar/ A Life in the Balance… El thriller urbano

Por: Rafael Aviña

Una ambulancia y una patrulla avanzan por calles de la Ciudad de México. Un grupo de policías, entre los que se encuentran el teniente Fernando (Rodolfo Acosta) y el capitán Saldaña (Carlos Múzquiz), hace pesquisas afuera de una vecindad ubicada en el 46 de la Calle de Mesones en el Centro Histórico, en relación a una serie de feminicidios. Los policías son increpados por Paco (José Gómez), el típico niño curioso e inteligente que ahí vive junto con su padre viudo, Antonio Gómez (Ricardo Montalbán) que trabaja en un bar del Centro Histórico. Es el arranque de Ansias de matar / A life in the Balance (1955), inspirada en una historia de George Simenon, dirigida por Harry Horner (y Rafael Portillo), en esta coproducción de 1955 entre Estados Unidos y México.

ANSIAS DE MATAR / A LIFE IN THE BALANCE… El thriller urbano

Se festejan las fiestas patrias y la vecindad lo celebra. Antonio visita a una guapa vecina (Eva Calvo), que le presta dinero, al tiempo que son observados por un hombre alto y siniestro que se oculta en la oscuridad. Cuando Antonio se va, el hombre asesina a la joven y Antonio aparece como sospechoso. Sin embargo, Paco observa al sujeto que se esconde y lo sigue: sabe que si se escapa, su padre pudiera ser acusado del crimen. En una casa de empeño, Antonio recupera su guitarra y conoce a la bella María Ibinia (Anne Bancroft); ambos terminan bailando en un restaurante bar, mientras Paco sigue de cerca al asesino marcado por una obsesión religiosa. A su vez, el niño va diseminando una serie de pistas por las calles y destruyendo con su resortera las casetas telefónicas de la policía. Ansias de matar es un thriller urbano de bajo presupuesto que acude a todas las fórmulas del género y que aprovecha los escenarios de la Ciudad de México para plantear una trama de ambiente exótico y carnavalesco, para retratar a nuestro país como una nación en fiesta permanente desde la primera escena, en la que se escucha y se aprecia a un organillero tocar su instrumento, mientras pasa a toda velocidad una ambulancia con la sirena abierta. Esa misma atmósfera de carnaval aparece en las calles, donde las personas llevan serpentinas, confeti y gorritos de fiesta y surgen vendedores de algodones de azúcar y globos, y una feria como símbolo de los peligros del mundo, los mismos que corre Paco, ese chamaco valeroso que nunca se amedrenta ante la imponente figura del homicida que interpreta el gran actor estadunidense Lee Marvin.

Marvin ya había encarnado al menos a un par de sicópatas criminales en dos espléndidas muestras de cine negro policiaco: Los sobornados (1953, dir. Fritz Lang) y Un sábado violento (1955, dir. Richard Fleischer). Asimismo, varios actores mexicanos tienen pequeños papeles: Tamara Garina como agiotista; José Torvay y Fanny Schiller, vecinos de la vecindad; Pascual García Peña, portero de esta; Leonor Gómez, la extra por excelencia de nuestro cine, en el papel de pasajera de autobús, y el “Chel” López, como el conductor de camión en San Ángel, asesinado por el desquiciado sicópata.

Ansias de matar A Life in the Balance (1955, dir. Harry Horner)

Ansias de matar/A Life in the Balance (1955, dir. Harry Horner)

Por supuesto, la gran estrella es el galán nacional Ricardo Montalbán, para entonces una figura discreta en el cine de Hollywood que había filmado en México, cintas como: La fuga, Santa, Nosotros, o Sombra verde. Sorprende ver a una muy joven Anne Bancroft, la futura Señora Robinson de la película El graduado (1967, dir. Mike Nichols), o al austriaco Charles Rooner que filmara muchas cintas en México como un cantinero en una brevísima aparición. Más curioso aún, la inclusión de la pieza musical “Obsesión”, del portorriqueño Pedro Flores, que es el tema que obsesiona a Carlitos, el protagonista de la novela de José Emilio Pacheco, Las batallas en el desierto (1981), ambientada en los años del Alemanismo y fuente de inspiración para la película Mariana, Mariana (1986, dir. Alberto Isaac), en un bar restaurante que pudiera ser el Sanborns de los Azulejos, la Churreria El Moro o el Café Tacuba. Se aprecia el convento de El Carmen, en San Ángel, lugar donde parte el autobús rumbo a Insurgentes Sur y de ahí a Ciudad Universitaria, donde viaja el asesino y el pequeño Paco. El clímax de Ansias de matar es tal vez lo mejor de la película, no sólo por la notable y vistosa utilización de los escenarios de la UNAM, sino por el eficaz ritmo que se sostiene en esos últimos minutos. Lee Marvin estrella el camión en la lateral de Insurgentes y ya dentro de Ciudad Universitaria, frente a la Biblioteca Central, toma de rehén al pequeño y se observa la estatua de Miguel Alemán (hoy inexistente), que se encontraba colocada cerca de Rectoría. Una escena notable es aquella en la que el asesino y el niño cruzan a un costado de la Biblioteca Central y se internan por el espejo de agua del Auditorio Alfonso Caso con el mural de El retorno de Quetzalcóatl de José Chávez Morado, y a su vez, se observa el Pabellón de Rayos Cósmicos diseñado por Félix Candela. El enfrentamiento final entre el sicópata que empuña una navaja de fuelle y Ricardo Montalbán tiene como fondo el edificio de Medicina. Es nuestro compatriota, Rodolfo Acosta, quien termina con Marvin de un certero disparo de rifle con el fondo del mural de Francisco Eppens en esa Facultad.

Ansias de matar / A Life in the Balance se estrenó el 22 de marzo 1956 en el cine Polanco.