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Escena, creando nuevos mundos

Cuando una película animada llega a la pantalla grande, es un gran logro para este sector de la industria cinematográfica en México. Cada vez son más los jóvenes interesados en incursionar en la animación y Escena, Escuela de Animación y Arte Digital, está consciente de ello.

El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) tuvo la oportunidad de platicar con Andrés Buzo, uno de los fundadores de Escena, quien nos contó cómo surge la idea de crear una escuela de animación en México que pudiera ofrecer un modelo educativo al nivel de algunas de las escuelas de animación más prestigiosas del mundo.

FICM: ¿Cómo surge la idea de fundar Escena?

Andrés Buzo: Escena se formó por varias razones. La principal fue a raíz de que quienes lo fundamos tuvimos la experiencia de estudiar en México y luego en el extranjero; vimos un contraste en cuanto a la filosofía de cómo se enseña la animación y la visión en general hacia el arte. Lo que hicimos fue regresar al país con la intención de traer eso que habíamos visto. No teníamos dinero para abrir una escuela, pero empezamos por poner un estudio de postproducción y animación, donde además impartíamos cursos.

Esto fue creciendo hasta que pudimos abrir una pequeña escuela hace siete años. La primer sede fue una pequeña casa en la colonia Roma, sólo tenía dos salones y ofrecíamos cursos y diplomados. Ahí tuvimos la fortuna de juntarnos con gente que estaba trabajando en la película Ana y Bruno (2018, dir. Carlos Carrera), de Lo Coloco Films. Así conocimos a uno de los productores, Andrés Palma, nos acercamos con él para platicarle nuestro concepto y nos ayudó muchísimo a conseguir artistas que pudieran impartir clases. Sabíamos que si queríamos dar clases de buena calidad en México, necesitábamos artistas muy buenos. En ese momento todos recién habíamos llegado a México y no estábamos muy empapados de la industria.

Fue gracias a esa alianza con Lo Coloco que pudimos tener gente de ese estudio impartiendo clases con nosotros, estoy hablando de Andrés Palma, Mauricio Flores, Israel Hernández, por mencionar algunos. Eso nos permitió lograr el nivel de calidad que teníamos en mente. Empezamos como una escuela pequeña, pero con un gran reconocimiento por la calidad que lográbamos ofrecer.

Después de sólo dedicarnos a impartir cursos y diplomados, decidimos abrir una especialidad de dos años que la gente empezó a tomar como una carrera. Así fue como nos dimos cuenta de que necesitábamos abrir una licenciatura. Empezamos a crecer y nos mudamos a la colonia Juárez.

A partir de entonces, comenzamos a formarnos como una escuela-estudio, el cual era otro de nuestros objetivos. No sólo queríamos educar, sino también producir. Lo que empezamos a hacer —y seguimos haciendo— fue a tomar proyectos no comerciales, proyectos que tal vez nadie financiaría porque tienen una visión distinta. En Escena, profesionales y alumnos pueden trabajar juntos en hacer proyectos ambiciosos.

Crecimos todavía más y así fue como llegamos a estas instalaciones en la colonia Del Valle. Cuando empezamos sólo teníamos un proyecto, actualmente tenemos tres: estamos haciendo un teaser de un largometraje que se llama El crujir de la hojas, de Mauricio Flores; un cortometraje llamado Fulgores, con Andrés Palma, y un proyecto un poco más pequeño de Mauricio Revuelta que se llama Alas de cartón.

FICM: ¿Quiénes fueron los fundadores?

AB: Inicialmente estábamos Karla Vazquez, yo (Andrés Buzo), Daniela Buzo, mi hermana, y Ana Méndez. Posteriormente, cuando nos aliamos con gente de Lo Coloco Films, conocimos a Israel Hernández, Andrés Palma y otros más.

FICM: ¿Qué distingue a Escena de otras escuelas de animación?

AB: Tenemos un plan de estudios muy distinto a los que comúnmente se encuentran en México, donde se acostumbra tener cuatrimestres con muchas materias; nosotros tenemos un concepto en el que por semestre hay tres o cuatro materias de carga alta y con enfoque que te permiten profundizar en un tema. Eso lo aprendimos mientras estuvimos estudiando fuera.

Pocos tenemos la oportunidad de salir del país, las becas no son fáciles de conseguir, personalmente me costó mucho trabajo obtener una para estudiar en San Francisco. Por eso era importante para nosotros buscar la forma de traer eso a México para que esa calidad esté al alcance de más personas y todo con costos mexicanos.

FICM: Hablando de becas, ¿hacen convocatorias para becar alumnos?

AB: Tenemos varios sistemas de becas, becamos a muchísimos alumnos. Así apoyamos el talento. Nuestras becas son de mérito. Por ejemplo, hay una beca que llamamos “Beca de portafolio”, con la cual abrimos una convocatoria para recibir trabajos de varios chicos y con base en la calidad de su trabajo es como asignamos un porcentaje de beca, si resultan seleccionados, claro.

Además tenemos un sistema de becas por promedio y otro llamado “Teacher Assistance”, que me gusta mucho, en el cual los alumnos desde tercer cuatrimestre pueden ayudar a los de primero con sus trabajos. Los alumnos reciben una beca de hasta el 50% a cambio de ayudar a los demás.

También tenemos becas del 100% que son resultado de alianzas con algunas empresas. Estas se otorgan a través de un concurso de arte.

FICM: ¿Dónde están ahora los egresados de Escena?

AB: Tenemos gente que se ha ido a Tokio, que ha entrado a trabajar a un estudio que se llama Poliedro, aquí en México; hay quienes están trabajando en los estudios más importantes del país como Huevocartoon, Anima Studios, por ejemplo. Muchas de esas oportunidades se dan gracias a los convenios que tenemos con algunos de ellos.

Hay muchos chicos que tienen la oportunidad de irse, lo cual está increíble, pero nos encantaría que regresaran a darle a México todo lo que aprendieron.

FICM: ¿Puedes hablarnos un poco sobre la plantilla de profesores?

AB: Hay varios maestros que estudiaron en Academy for Art University en San Francisco, que es donde estudié. De ahí, por ejemplo, tenemos a Javier Avendaño, gran artista conceptual. Como mencioné anteriormente, está Andrés Palma, Mauricio Flores y Mauricio Revuelta, También está Ricardo Carrera, Víctor Hernández, todos ellos forman parte de los grandes estudios de animación en México.

FICM: ¿Consideras que la animación en México ha evolucionado?

Sí, hay mucha gente que ha hecho cosas increíbles. Cada vez que logra estrenarse una película animada es un logro impresionante. Por eso también estamos apostando por producir.

Los estudios que logran mantener a sus artistas, aportan un gran valor a la industria porque retienen el talento en México.

El crujir de las hojas, de Mauricio Flores.

El crujir de las hojas, de Mauricio Flores.

Guión de color de Alas de cartón, de Javier Avendaño.

Modelo de previsualización de Alas de cartón, de Javier Avendaño.

Fulgores, de Andrés Palma.