08 · 3 · 16

Locarno Filmmakers Academy 2016

por Fernando Moreno (@elmoremoreno)

A 69 años de su primera edición y consolidado como una de las citas fílmicas más importantes de la segunda mitad del año, el Festival del filme Locarno, como se llama oficialmente en italiano, es mucho más que un concurso de películas.

Reconocido porque apuesta por el riesgo formal y la radicalidad de las propuestas que premia, Locarno es también famoso por la Filmmakers Academy (Academia de Cineastas) que se organiza cada verano a orillas del Lago Mayor en Suiza. En ella, tal y como sucede en el Talent Campus de Berlín, los laboratorios de Sundance o las residencias de trabajo en Cannes, se selecciona a jóvenes promesas del cine mundial para que se reúnan con grandes maestros que comparten con ellos saberes y experiencias.

En esta ocasión cuenta con seleccionados de 16 países entre los que se encuentra el mexicano Federico Cecchetti. Además, el cuerpo de maestros que los aleccionarán y dialogarán con ellos durante la semana del festival es también una verdadera notica.

De la colección de personajes destacan los nombres del dos veces ganador de la Palma de Oro Ken Loach, el gurú y padrino de directores consagrados, Roger Corman, un compositor de la talla de Howard Shore o los inclasificables Jonas Mekas, Alejandro Jodorowsky y Gaspar Noé.

Si a lo anterior sumamos la presencia de directores artísticos y programadores de festivales de todo el mundo con los que Locarno establece convenios y desarrolla proyectos, como es el caso del Festival Internacional de Cine de Morelia que desde el año pasado organiza el Locarno Industry Academy, se completa un ambiente ideal para el desarrollo de proyectos y concretar alianzas.

Al final, de eso también se tratan los festivales de cine, de encontrarse y compartir para producir más y mejores películas.