05 · 9 · 17

Entrevista a Alejandra Villalba y César Ortiz, realizadores de Microcastillo

Por: Frida Bárbara Monjarás (@frida_barbara)

Microcastillo (2016), de Alejandra Villalba García, Selección Oficial del 14º FICM, es uno de los tres cortometrajes que se exhibirán en el próximo Festival Cannes como parte de la función especial del FICM en la Semana de la Crítica. Para esta ocasión, platicamos con la directora, Alejandra Villalba, y con César Ortíz, co-guionista y fotógrafo.

Alejandra Villalba García

¿Cómo elaboraron el guión?, ¿cómo surgió la idea de la historia?

Alejandra: Comenzó con una idea, sobre qué pasaría si los objetos religiosos colgados en las casas burguesas de personas de clase media alta tuvieran cámaras u ojos y registraran todo, como un reality show. A partir de esta idea fue que desarrollamos la historia.

César: La forma en la que trabajamos los dos es que nos pasábamos referencias, vídeos, películas, música. Recuerdo que hubo un momento en el que se dificultaba configurar la historia, pero fueron las discusiones de estas referencias las que ayudaron a crear la historia. También nos basamos en situaciones reales.

Alejandra: Sí, nos costó un montón de trabajo crear una historia con momentos cotidianos de una familia. Al principio mis maestros de guión me decían que era sólo una anécdota, que no había historia, hasta que a César se le ocurrió que la madre se escapara de la casa, entonces recordé que mi mamá se escapó de su casa y comenzamos a desarrollar la historia con algo que pasó en mi familia.

La atmósfera del cortometraje es hostil, opresiva, con un escenario religioso de fondo, ¿cómo lo lograron y por qué era importante mostrar esta atmósfera?

Alejandra: Ese ambiente lo saqué de mi familia, obviamente exagerado, pero así se sentía estar en mi familia y pertenecer al tipo de familia que ellos querían ser y proyectar. No es una crítica a la religión en sí, es una crítica a la religión desde una dinámica familiar, es un cuestionamiento a cómo funciona la religión dentro de una familia. De lo que queríamos hablar es sobre cómo funcionan las instituciones sociales y por qué las personas se comportan de determinada manera. En México las instituciones más importantes, las que rigen, son la familia y la religión. Y es hostil no por la religión sino porque así son las dinámicas y las jerarquías familiares, en las que primero es el papá, luego la mamá y hasta el último los hijos, para mí eso es lo más hostil y opresivo.

César: Desde lo que me tocaba a mí, como cinefotógrafo, para poder resaltar este ambiente utilicé planos fijos y también el trabajé en conjunto que hice con la directora de arte, que consiguió muchos objetos antiguos.

César Ortíz

El cortometraje tiene pocos diálogos, ¿era importante mostrar algo con esto?

Alejandra: Sí, el silencio es algo muy importante en el cortometraje. Nos interesaba que hubiera mucho silencio, que fuera algo hostil y que significara violencia, porque el silencio puede ser tan violento y dar tanto miedo como el ruido. Además, todo se dice con el cuerpo.

¿Cómo fue tu experiencia en la dirección de actores?, ¿cómo fue trabajar con ellos?

Alejandra: Comencé explicándoles lo que yo sentía y contándoles la historia desde mi punto de vista. Luego les hablé sobre cómo las instituciones sociales eran gigantes que manejaban a mi familia, que a partir de ellas decidían sus acciones. Nailea, que interpreta a la mamá, lo entendió muy rápido, le di referencias de películas y directores, le dije Roy Andersson y Michael Haneke, y lo comprendió muy bien, porque ella sabe más de cine que yo, además ella también me dio otras referencias de obras de teatro y libros. Con las niñas fue un poco más difícil, les expliqué cómo me sentía en esa situación. Y el actor que interpreta al papá era el director del taller en el que estaba, así que él también me ayudó desde el guión, entonces fue muy fácil trabajar con él.

¿Cómo fue el trabajo de edición?

Alejandra: El trabajo de edición fue fácil porque al escribir el guión ya estábamos pensando en la edición, todas las escenas de guión son planos secuencia. De hecho, las escenas que nos costaron más trabajo editar fueron las que no son planos secuencia. El primer corte que entregamos duraba 30 minutos, era muy lento y yo así lo quería, que sintieras que estabas viendo los registros de una cámara de algo que no quieres ver. En la edición tuvimos que reducirlo, no cortamos escenas, más bien quitamos un poco del principio y del final de cada una.

¿Qué significa mostrar su cortometraje en la Semana de la Crítica en Cannes?

Alejandra: Que mi cortometraje estuviera seleccionado en el FICM era lo máximo que esperaba, fue el primer festival al que lo metí y en el primero que quedó. Con eso yo me sentía satisfecha y nunca imaginé presentarlo en Cannes, la verdad me siento muy bien. Espero que a la gente le guste. También me interesa saber qué piensan fuera, porque lo hice pensando en México, será interesante saber cómo lo ven en otros países. Estoy muy emocionada.

César: Es una gran oportunidad de difusión, lo más importante es que se vea y llegue a más lugares.

¿Cuáles son sus nuevos proyectos?

Alejandra: Estamos haciendo videos musicales y planeo escribir otra cosa, pero todavía no sé bien si será un cortometraje o un largometraje, pero él ya tiene un documental.

César: Lo hicimos entre los dos, se llama La llave del desierto. Ahora, yo dirijo y ella hace la fotografía.