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Datos sobre las mujeres cineastas en México

La participación de las mujeres en el cine en México ha incrementado en los últimos años. Por ejemplo, la Selección Oficial del 14º FICM cuenta con 31 trabajos dirigidos por mujeres, una cifra mayor en relación a la del año pasado. El listado final es el resultado de un equilibrio entre reconocidas cineastas como Tatiana Huezo, Claudia Saint-Luce, Lucía Gajá, por mencionar algunas, y la incursión de nuevos talentos. El año pasado el FICM concedió 18 premios, cinco de los cuales fueron otorgados a mujeres, entre ellos: Premio a Largometraje Documental a Betzabé García por Los reyes del pueblo que no existe; Premio Guerrero de la Prensa a Trisha Ziff por El hombre que vio demasiado; Premio a Cortometraje de Animación: Rebote, de Nuria Menchaca  y el Premio a Primer o Segundo Largometraje Mexicano a Elisa Miller por El placer es mío.

Ganadoras-FICM

Betzabé García, Nuria Menchaca y Elisa Miller, ganadoras en el FICM 2015.

Según el Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2015 del IMCINE, las producciones dirigidas por mujeres crecieron considerablemente, pues en 2007 sólo el 10% de las películas eran dirigidas por mujeres y en 2015 creció a 25%, la cifra más alta registrada hasta el momento. En el caso de los documentales, el 20% fue dirigido por mujeres, un incremento de cinco puntos con respecto a años anteriores. De los documentales realizados en 2015, Tiempo suspendido, de Natalia Bruschtein, fue una de las producciones mexicanas con mayor presencia internacional. Matt Turner, crítico estadounidense, señaló que en el caso de México: “Todos los ojos están en el documental y los talentos eminentes son mujeres”.

Como parte del reconocimiento a las mujeres que han contribuido al desarrollo de la cinematografía nacional, en nuestra decimocuarta edición se rendirá homenaje a la actriz Consuelo Frank, quien comenzó su carrera en la década de 1920 y participó en importantes películas, entre las que destacan: Monja, casada, virgen y mártir(1935), de Juan Bustillo Oro; La familia Dressel (1935), de Fernando de Fuentes; El conde de Montecristo (1942), de Chano Urueta; entre otras. Frank es una de la actrices que ayudó a establecer las bases de la industria del cine mexicano.