06 · 13 · 17

Comienzos de la animación: ilusiones ópticas

Por: Frida Bárbara Monjarás (@frida_barbara)

El origen de la animación es también el inicio del cine. En 1824, aproximadamente, Peter Mark Roget descubrió que la sucesión de imágenes fijas creaban la apariencia de movimiento, a lo que llamó persistencia de la visión o retiniana. Su interés era científico y no propiamente artístico o creativo. Su investigación demostró que una imagen permanece en la retina un momento, menos de un segundo, antes de desaparecer. Por lo tanto, dos imágenes pueden ser superpuestas en la retina, creando la sensación de movimiento. Descubrimiento que revolucionaría al mundo. Posteriores estudios confirmaron que si una imagen se mostraba a gran velocidad, se creaba la ilusión de movimiento.

A la par de estas investigaciones apareció el taumatropo o la maravilla giratoria, elaborado por John Ayrton Paris para confirmar la teoría de la persistencia retiniana. El taumatropo es un artefacto que consiste en un disco con una imagen distinta en cada lado con una cuerda atada en las orillas. El funcionamiento era muy simple. Si la cuerda se giraba y después se estiraba, el disco giraba rápidamente, lo que creaba la ilusión óptica de que las dos imágenes eran una sola.

Taumatropo

Otro de los defensores de la teoría de la persistencia retiniana fue Joseph-Antoine Ferdinand Plateau, quien creó en 1829 otro aparato llamado fenaquistiscopio; el cual consistía en un disco en el que había un dibujo repetido varias veces en posiciones ligeramente diferentes. El truco radicaba en hacerlo girar frente al espejo y verlo a través de una ranura en el centro, lo que creaba la sensación de que el dibujo se movía. Una de las grandes aportaciones de Ferdinand Plateau fue mostrar que el número ideal de dibujos en el disco era 16. De hecho, este aparato se considera un precursor directo del cinematógrafo.

Fenaquistiscopio

En 1834 fue creado el zoótropo, un artefacto parecido a los anteriores pero un poco más elaborado, que respondía al mismo principio de persistencia visual. Estaba hecho con un cilindro, parecido a un tambor, con un dibujo repetido continuamente con algunas variaciones y con algunos cortes verticales, por de los que se podían ver los dibujos. Si se giraba y se miraba a través de los cortes, de tal forma que se veían los dibujos moviéndose. La gran diferencia entre el fenaquistiscopio y el zoótropo, es que este último podía disfrutarse al mismo tiempo por varias personas.

Zoótropo

Émile Reynaud, considerado el padre de la animación, creó el praxinoscopio, un artefacto muy parecido al zoótropo con algunas modificaciones. Sin embargo, poco después añadió mejoras que cambiarían todo y que patentó como Praxinoscope Théâtre. La aportación de este aparato fue que los dibujos que simulaban movimiento podían proyectarse; ya no estaban enclaustrados en un disco o un cilindro, sino que podían verse ampliados y ser disfrutados por un gran número de personas a la vez.

Como resultado de sus innovadoras creaciones, Reynaud fue contratado por el Museo Grévin de París y en 1892 presentó por primera vez sus Pantomimes Lumineuses, breves historias animadas acompañadas con música. El espectáculo constaba de tres proyecciones: Un bon bock (1888), Clown et ses chiens (1890) y Pauvre Pierrot (1891). Además, el famoso cartel de las Pantomimes fue diseñado por Jules Chéret. Este espectáculo gozó de gran éxito durante ocho años hasta que los hermanos Lumière presentaron su cinematógrafo, la gente estaba sorprendida de ver personas reales en la pantalla y ya no asistían a ver dibujos animados. En la ruina, Reynaud aplastó su maquinaria y lanzó al Sena sus miles de dibujos.

Pantomimes Lumineuses

La teoría de la persistencia retiniana y los inventos derivados forjaron las bases para la futura animación y también contribuyeron al nacimiento del cine, pues sin todos estos artefactos no hubiera sido posible la invención del cinematógrafo.